miércoles, 29 de enero de 2014

Ceci n'est pas une allégorie.

(Ya Diderot tiene un cuento llamado "Esto no es un cuento". Patada al siglo XX.
Leyendo a Valéry quise escribir algo, lo que fuera, de la forma que fuera, aunque no estoy ni dispuesto a quedarme satisfecho.)

Me marcho.
Más o menos dije eso.
Con esas palabras.
No se lo compliqué mucho, la verdad.
No tenía que procesar mucha información.
"Me marcho".
Lo entiendes, ¿no?
Bien.
Ya te tengo más aprecio que a It.
Se lo dije. Claro. En voz normal. Tranquila. Me iba muchas veces. Pero nunca decía que me marchaba. Porque eso sonaba definitivo. Decía, "me voy. hasta luego." Como mucho, quitaba el hasta luego. Pero no decía "me marcho". No me marchaba. Me iba. ¿Verdad?
Verdad.
Debió de captar la diferencia, o quizás no debió. A lo mejor lo hizo, pero todo tenía que pasar por demasiados palacios y no llegó a ningún sitio.
Fue un poco molesto.
Por un momento pensé que habría que reiniciar.
Me habría molestado.
Me costaría fingir que no conocía a It.
"hola" "hola" "cómo te llamas" "It y tú" "yo belarmino encantado" "mucho gusto" "seamos amigos" "sí".
Definitivamente no.
Se lo dije.
Y me intenté ir.
Pero no podía.
La puerta no se abría. Estaba cerrada. No se abriría hasta que reaccionara. Era normal. Lo esperaba. Pero también esperaba que reaccionara. Lo esperaba. No esperaba eso de It. No reaccionaba.
Por un momento fue como si el aire entre nosotros se agotara.
Había suficiente oxígeno para respirar. Pero no el suficiente como para existir. Al menos no en una forma no-provisional.
Si era una forma no-provisional, las cosas volverían.
No acababa de poder ser.

Bitácora. Diccionario Filosófico (Pensamientos inmediatamente descartados, sumados en un conjunto vacío).

Temblor: Lo que le pasa a las cosas cuando pasa algo. Dícese de lo dicho - Tiembla al ser mencionado. Terror comprensible: Armas insuficientes, redes con concertinas. Derecho a enarbolar armas - Cuestión nacional: ¿Deben existir limitaciones? Formas de viaje de la estupidez; la estupidez cono Sistema, encompasando cada analogía, unión, intento de construiriscar (De crear, como diría Belarmino, un "postema").

Estupidez: "Mi fuerte no es la estupidez" - Monsieur Teste. Fuera de Teste (Y quizás, por extensión, de Valéry), dícese de la respiración artificial - acumulación de flores - toxicología, letalidad según dosis - necesario como cura de los intentos de lo que llamaremos "inteligencia" por oponerle algo. Músculos muertos, células perdidas. Dícese también de la oposición a ella misma. Forma global de panteísmo propuesta por Vicente Ytiburrioxo Calisco. Dícese del intento de definirla. Dícese del dícese - Movilidad, estupidez como continua formación. "Sum stupidus, ergo sum".

Hot Wheels: Ruido de fondo del falso paraíso (vid: infancia). Gritos, presumiblemente de dolor. También: Metáfora de la historia: Velocidad y circularidad (OTP: Adriano x Ataturk). Schlush.

Historia: Vid. fracaso, circularidad. En cuanto que sucede, todo lo que sucede pasa a formar parte de ella.

sábado, 11 de enero de 2014

One-two, this ain't true. Written by King Cole.

this poem
is being spilled
from the ragtime
and the seasons
that have never passed
that have never not passed.

I feel organic not
No waves of real sense
The hiccup of electricity
The life in future tense

It kind of rolls about
in syllabes quite stupid
noir letters so liquid
hating while I pout.

on a ten-thousand note
on ten thousand millions
of slushed electric tramways
lies the nothing
the anything at all
kind of nostalgic
kind of allergic at us all
and I'm repeating rhymes
as I repeat letters
as I repeat words
as I repeat semics
yet it's not going to fall
just stand and listen. it is not, it is never.
won't, will not, was not. have not. few tenses for so much time.
a linear function protruding from zero and ending in naught.
a kind of selection coal-burning to the whimsical
or the whimsical is that. I have gone and spread my word.
It was: "No". It was repeated, thousands times before and after.
My saying it only apparent. My prophetics very well stashed, lines and lines of proof against them. It would have had it. As I don't. As you don't. Am I? I'm actually surprised at saying "I". Perhaps a foreing tongue really is the way to go. Always foreign and fictional. Less makes most. Death makes life. The absence of makes the presence grow stronger.
Proper noums.
Proper words.
Proper places.
Proper propers.
Things, not being proper, are to be, simply explained, fucked.
Erotic and non-erotic too.
Our litle war against things.
Our little army of concepts.
Inhumanity vs inhumanity.
All in a pretty funny and colorful disarray.
But this ain't a happy note.
I'm not done yet.
I'm telling you, I'm not done yet.
I'll never be done.
I shall eat your bodies and shit fragments of your collective dreams and lies and souls.
Let the werewolf replace the vampire. Insteand of Strindberg, let's have a pretence of stopping to have. How to say it, in words that don't point at things, in concepts that are only lines playing among themselves like happy-go-lucky little girls.
I'm not done yet.
And it won't stop.
I'd like to set fire on water just for the heck of it.
Now that would be an awesome Jesus.
"There once came a man who tried to liberate them. The sanctimonious crucifixed him."
I'm not done yet.

Intentos de entender al ermitaño loco que intenta entender el siglo XX.

Abre la boca y sólo suena un crac.
Cada vez me parece más imposible hacerse una imagen de las cosas. Siguiendo a Pynchon, es cierto que cualquier tipo de Situación es una especie de función extraña, función-manta, sin existencia objetiva, función-planta, función-Dafne. El yo-yo se revela como estado mental, quizás sea una de sus mejores frases. Abstraemos porque estamos en decadencia y la decadencia nos lleva a una cada vez mayor no-humanidad, que no inhumanidad (Hay una profunda humanidad en la inhumanidad, como en la individualidad de las masacres del protectorado africano-alemán en 1904-1907. "I am going to kill you." "I thank you." Todos alineados en perfecta simetría, realización de un cierto tipo de destrucción horrible y fascinantemente orgánica. El sueño convertido en algo colectivo -> Pérdida de la privacidad de la capacidad de crear "Big fakes" -> El fetiche: La historia del autómata; observar como uno mismo se observa convirtiéndose en objeto. Misas negras; los perdidos del decadentismo. Decadencia que aún no se ha detenido - "Si algo somos es occidentales" - ).
 El schlemihl o el enemigo de lo inorgánico, el que sufre siempre la conspiración y el ataque de lo inanimado. ¿Es orgánico, o cae ya en la categoría de cosa? El yo-yo, la Situación. Humanidad sacrificada al concepto/ Concepto tratando de salvar lo poco que queda de humanidad. Sea como sea, humanidad refugiándose en el concepto - No-animado, pero sensación de dinamismo, de movilidad. La obsesión: Buscar puntos de interconexión, pero nunca enfrentarlos a la realidad; colgarse de una red de hilos suaves.
Las pasiones humanas caracterizadas desde el mundo de lo inanimado. La historia del doctor; "no es posible basar una vocación en algo tan indefinido como el amor o el odio, así que fue lentamente envolviéndose en una especie de teoría, creada ad-hoc, que justificara la forma de vida en la que había acabado." El yo-yo también es el "bum"; la "whole sick crew", los enfermos, los decadentes, juegos de palabras sustituyendo a cualquier forma cercana al pensamiento, y cuanto mejor queden, mejor. Lo más inteligente: Pinturas y pinturas de quesos daneses.
Claro que Pynchon se burla de uno. Uno acabará siendo Stencil buscando la entidad-significado de V. En todo caso, hay que buscar los criss-crossings. Criss cross. Curiosa oposición: El niño piensa en el bien como un punto "atacado", el adulto piensa en el bien y en el mal como "dos líneas simétricas". Si partimos del punto y lo denominamos "humanidad", debemos tener también en cuenta que un punto es una unidad que no mide. Pero, ¿y las líneas? Criss-cross. Es eso, en el fondo de los sueños, individuales o colectivizados, yace una pura nada cruzada por millones de líneas: vid. Vheissu. El fracaso de Borges podría ser quedarse todavía en líneas o figuras; conceptos demasiado comprensibles y bien definidos. Algo así como una conjuración: Lo no-comprensible deja de ejercer poder al transferir sus coordenadas a otras que, aunque artificiales, resultan mucho más trabajables. Vid. Stencil (Hombre de ilimitadas identidades; Stencil es siempre tercera persona. Stencil the impersonator).
Delicioso no estar nada más cerca de entender nada. Nunca estarlo. La elevación de un puente, puente-arcoiris, hacer actuar la uve de la gravedad. El turismo como uno de los mayores horrores del siglo XX (No me mientas, Pynchon, te pasas la novela gritándolo, y seguramente tengas razón). Abstracto-concreto-abstracto-concreto, yo-yo revelado como estado mental, la Situación como función, el extraño organicismo inorgánico del schlemil (Figura rara donde las haya, poco claro si demasiado humano o demasiado cosa).
I bring to you.

martes, 17 de diciembre de 2013

Centón de colas de gato con visos pálidos de ratón (Y otros relatos)

Un tal Él iba un día por una calle.
La calle, dadas nuestras intenciones narrativas, no debe ser imaginada de ninguna forma en particular; agradeceríamos a los lectores que mantuvieran en suspenso cualquier idea que puedan hacerse de la calle particular sobre la que Él caminaba, excepto que es una calle.
Él tampoco debe recibir atributos claros. De hecho, le pedimos al lector que no se imagine nada de lo que se está aquí escribiendo; satisfágase con considerarlo un experimento mental. Podríamos discutir si Él tiene el pelo moreno o rubio, pero no podemos evitar señalar que ya demasiados ríos de tinta se han derramado en cuanto a la morenez o a la rubiez característica de unos cabellos, masculinos o femeninos, cortos o largos, lisos o sedosos, viejos o jóvenes, quizás unos cuantos, menos distinguidos, con inicios de sarna. Es posible - Y, querido lector, siento tener que lanzarte de pronto esta posibilidad a la cara, como quien dice - que nisiquiera tenga pelo. De hecho, y continuando con nuestra serie de sorprendentes revelaciones, es posible que nisiquiera sea un hombre; se podría considerar que el pronombre está neutralizado, y representa cualquier posibilidad que se pueda concebir. Para evitar temas especialmente controvertidos, no nos mencionaremos siquiera sobre el color de su piel.
Si nos parece, en cambio, quizás por puro capricho o quizás por necesidad narrativa (No te impacientes, no es de buena educación mirar el final antes que el principio), que Él debe llevar un sombrero. De nuevo no nos mencionaremos sobre el susodicho, en cuanto que, máxime que deseamos mantener nuestra imprecisión, tampoco podemos admitir sin perjurio tener conocimiento alguno sobre las susodichas prendas de ropa (Las cuales siempre nos han parecido tremendamente elegantes, pero sorprendentemente pequeñas para nuestras cabezas de ventosa).
En fin, queda establecido que Él (Género neutro) iba un día (Casi se nos olvida decir que podría perfectamente ser una noche, y de cualquier época del año; el sombrero no contradice ninguna hipótesis) por una calle (Realmente le pedimos al lector que se esfuerce porque ninguna imagen llene su cabeza sobre la susodicha) con un sombrero bien aposentado en su sesera.
¿Se te aparece quizás, querido lector, dado el lenguaje usado, la imagen de un burgués regordete, novecentista, traje negro, pelo casi inexistente, expresión de autosatisfacción, sombrero largo en extraña señal de orgullo? Curiosamente, a nosotros también. Se podría utilizar esta imagen, como placeholder, en caso de no ser capaces de imaginar un ser total y absolutamente sin atributos. Lo mismo se dice sobre cualquier imagen no sugerida por un exceso de lecturas románticas (O sí sugerida, pero en forma distinta).
Su caminar es un caminar poco destacable. Paso aquí, paso allá. ¿Cojeará, quizás? De nuevo, no queremos pronunciarnos. Si el lector está tan cernido en la idea de hacerse una imagen, bien, se le permitirá que cojee; pero con la condición de que no sea una cojera muy pronunciada, o al menos no lo suficiente para dar un carácter melodramático al hecho de su caminar. Es decir, que ni se arrastre, ni tenga que andar a la pata coja (Aunque la idea, sumada a la imagen del burgués, se nos hace ligeramente simpática).
Aquí es dónde se cae la cosa.
Qué fastidio. Lo tenemos caminando. Seguramente nos habremos hecho, a pesar de nuestras propias advertencias, una imagen relativamente clara de él. Quizás incluso una imagen de la calle, a pesar de todas nuestras advertencias. Y ya es tarde para hacer una fe de erratas.
Considerando ésto, damos el relato por cerrado con el hecho de que Él ganó mucho dinero, tuvo una vida extremadamente feliz, y se suicidó a los sesenta y dos años por una nimia cuestión de una herencia sustraída por la zombificación de su propietario.
Deseamos de todo corazón que el lector pase una buena noche, un buen día, o la frase adecuada para el momento en que se ha tomado la molestia de leer nuestro pequeño esfuerzo literario, que esperamos haya disfrutado, y que, sin necesidad de amenazar como el gato Murr con un gesto de nuestras garras, consideramos más que digno de todos los paladares y esperamos afablemente la buena acogida que seguramente tendrá en las revistas literarias de turno.
Para terminar, adjuntamos un escrito de un poco íntimo colega nuestro, un tipo raro y solitario, de abrigo pardo, sudor fácil, y que, según diversos testigos, "siempre es visto con un libro en la mano" (Si para leerlo o no es cuestión que la posteridad deberá debatir).

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Fiuuuuuu. Fiuuuuu. Fiuuuu.
¡Sorprendente! Ésto de volar se me da mucho mejor de lo que esperaba. Debería haberlo intentado mucho antes, sí señor. Si la metamorfosis ya estaba lista; sólo quedaba nacionalizarse chino y ala, todo el espacio de los cielos quedaría abierto al delirio de mis pulpíferos brazos. Hop hop, splash, crash; pium pium incluso, pero sólo fingido, de broma, cuando encuentro a otro que también está volando (Aunque interiormente le deseo la más torpe y dolorosa caída posible, digna como mínimo de un cuadro de Delacroix).
Mis alas (Ésto ya no existe. Es sólo elemento de mi imaginación. Pero me gusta pensar que tengo alas.) ascienden aún por encima de mi cabeza, y planean, y su condición de imaginarias permite que no necesiten moverse, lo cual me da un aire regal que provoca el respeto instantáneo (Los sombreros prácticamente se derrumban a mi paso) de todo aquel con el que me topo. A todo le sonrío con magnanimidad, pensando en lo delicioso que sería comerme el ojo izquierdo de todos mis (a partir de éste instante) súbditos para dejar clara la condición castista (Yo > Mundo, donde ambas son entidades claramente definidas y demostradas según el principio de nonsense de Lewis Carroll, a saber: Si a, entonces por qué no b, y quizás c, y podríamos añadir d ya que estamos, y así ad infinitum) de la sociedad que con mi mero pasar se está formando (Se darán la buena vida, que lo sepan; declararé la ley del lupus y cada uno podrá felizmente
felizmente
Sonriente
Extásicamente
Pedazos y pedazos de carne
Lloviendo, cayendo sobre una ciudad
Carne humana mezclándose con el smog industrial barcelonés
Sangre lloviendo junto a-
Demasiado es.
Giros y giros como pan en un horno, aunque mi cama no está tan caliente.
Giros y giros y giros.
Me he deschinificado. ¡Ya no quiero hablar de yo! ¡Fuera!
Ha habido deschinificación. A partir de ahora se declara la absoluta prohibición del pronombre de primera persona del singular.
Sensaciones húmedas florecientes tras un velo anaranjado; el deseo como consecuencia necesaria de su propia ausencia, la búsqueda de las razones en el polo opuesto a todas las razones.
Se aventura la hipótesis de la asquerosidad y viscosidad de la vida. Un silencio transparente da luz a las amables e irónicas sonrisas del círculo de comensales. Comensales. Comensales. Al cerrarse la luz, deja de haber comensales, pero al mismo tiempo siguen presentes, no necesitando más que un suave esfuerzo para comprender, para ser lo aún no sido y no totalmente sido (ni essendi, sin ir más lejos). Gerundio del verbo ser, hipótesis predominante. Causante de la sonrisa, hilos de marioneta kleistiana. Sueño =/= Sonambulismo =/= Despertar; ¿cuál es el essendi? - Uno se inclina, como Kleist, por el segundo, matizando: Extraña vigilia de constante introducción del siendo. Cualidad definitoria: El punto ciego; evítese toda alusión a posibles más-allás, más propios de la falsedad mal llamada apolínea del sueño. Establézcase una línea de repetición: Saso saso saso saso saso saso saso saso (saso saso saso saso saso saso saso saso saso saso saso saso, ad infinitum). Échense los falsos términos, y guárdese un silencio presuntuoso. Háblese sólo de lo ya hablado en cuanto que es lo hablable; dispérsese lo demás en cuanto que no resulta hablable ni fónicamente aceptable. Establézcase: Estilo de vida del no-supongo. Séase mucho para no estar desprevenido; las palabras funcionan igual que el hidrógeno (Una vez solidificadas, podemos observar perfectamente su expansión). Sépanse todas las verdades para defender todas las mentiras; viceversa. Pequeñas galaxias chocándose y provocando explosiones de un minimalismo digno del suprematismo ruso.
Lo que se impone.
Lo que se impone.
Lo que se impone.
Lo que se impone.
Náuseas, pero nunca vómito. Ya basta con el juego. Lo confieso: No hay culpable. No sé descubrir al asesino. Largo de mi puto jardín.

sábado, 14 de diciembre de 2013

Oh death!

"Mi caso es, en resumen, el siguiente: He perdido por completo la capacidad de pensar o hablar coherentemente sobre ninguna cosa."

Death! Death! Oh, you really take your time! Oh, my most beloved, my most tender death! My sweetheart, my lover, my wife, my husband! Oh death! Why, why are you so late? Why are you always so late? I see life tearing you up, sadistically shedding your skin with the cruelest of smiles, and it feels terrible, it feels empty, it feels unfair to see something so unworthy take your rightful place. Death, you are too permissive, my dear. Oh my beloved. Why, I am waiting, but I desire you! I desire you right now, as soon as possible! I desire your absence of colour, I desire the pain of unrenewal. I desire the motionless stare, the handicrafted clock, the shabby underlings.
My infancy - Lost! I learned it all wrong! Tricked, I was always tricked. You offered yourself to me; yet I chose the offer of life, candy wrapped in paper, paper written with cocaine. I always loved the spines, you know? I was always attracted to the fire. I felt compelled to return my hand upon the attacking flower, yet things did not flourish quite right. You see, I was taught, I avoided you. Even at sleep I would try to reject your beautiful sapphire-ridden wedding veil. I was scared, scared of the scare. I was scared that dread would not be quite enough. I was scared that something would not be quite right if I was not scared. I was fucked up. I played with my toys. I made my worlds. I created, and destroyed. I was the Lord, and I thought I did not need submit to thee.
But oh, it is not submitting! It is not surrender! Oh your tender embrace, please, please! I desire you now, quickly, inmediately, painfully. I want my hand to burn. I want my neck to break. I want all the limbs of my body to start an atavic dance which I have never learned but they've always known and tricked me into not knowing. Scaring me off. Putting it down. Oh death. Death. Please. Pretty please? Pretty, pretty please. You're pretty. Beautiful. You're the maiden hiding behind the roses. I want to fuck you. I want to hold you. I want to kiss you and make everything stop going.
But you just won't come. Oh dear, I know the waiting makes it sweeter, but it's already unnecesary! I am ready! I don't care which minister you use, but come! Roses coming out of my neck! Cells becoming radical protesters! A mysterious and fatal twist of the neck! Quick, slow, painful, painless, I'll accept it all! Oh that I may even have the chance to die all the possible deaths, to taste the forbidden fruit in all its possible forms!

Curl up. Curl up. Curl up. Curl up. Curl up. Nothing happens. Doesn't come. Curl up. Maybe it will. Won't anyone have pity of a blind horse? My eyes don't really work much anymore. Adjectives come, but they do not reveal. They are not themselves. They are not here. Adjectives float, unsustained, unsuspected. Adjectives. Adverbs. Curl up. Holding a knife. Up to your neck, and you are deflowered! Lose your virginity, my dear, you can't hold up your virginity forever. Eros is an asshole; it's just Janos in a cool coat, that Janos which conforms the absolute and ridiculous equality of Apollo and Dionysus (Nietzsche, you idiot. You idiot. I love you, but it's you, and Blake, and Hoffman, and oh so many others. You're at fault. You're completely at fault. You. You. You. YOU. WON'T YOU COME OUT OF THE VEIL YOU FUCKING ASSHOLE. I want my Turin horse, too. I want to rid myself of attributes. A preentrance. A something. Just don't know. Just burn your face. CLOSE YOU FUCKER.)

domingo, 24 de noviembre de 2013

Confesiones de la figura de Escipión el Africano, transcritas y adornadas por el escribano James Chinawski.

Aquí estoy. ¿Me necesito? No. No estoy tampoco muy listo. Si ahora me necesitara, creo que no llegaría a gran cosa. ¡Imagínate! Un paje real. Sería un desastre. Espada de madera, ropas de cuento. Sin fuerza física. Boca cerrada. Ojos bajados. ¡Qué desastre, por dios! No podría vivir en una corte, lo único que haría sería afearla.
Pero no soy paje. No señor. Estoy aquí, y allí. ¿No son curiosas las formas de señalar el espacio? Bueno, se puede hablar mucho de ello. Hoy he aprendido que el lenguaje esquimal tiene alrededor de 80 formas paralelas a nuestros aquí - allá. Qué cosas. Es más necesario. Como esos aborígenes, que, en vez de izquierda y derecha, simplemente nombran los puntos cardinales. Orientación absolutamente perfecta, dicen que tienen. Oh, me gustaría tener orientación absolutamente perfecta. Así no tendría que saber en qué cara de los árboles crece el musgo. Además, el espacio tendría una regularidad muy curiosa. Tanto decir que el lenguaje parte del sujeto para que de pronto surja una lengua que desespacializa totalmente al sujeto. ¡Irrelevante! Otro objeto más. 45º. Ese pueblo debería haber creado las matemáticas. ¿No deberíamos crear un nuevo lenguaje? Quiero decir, uno más válido. Todos los lenguajes tienen un nosequé de fracaso. Además, saben mal. A polvo gris y ceniza. A usado. Palabras sudorosas revolcadas en colchas nunca substituidas. Ugh. Pero bueno. Si los virus que Burroughs introdujo no consiguieron destruírlo, no sé si habrá forma de conseguirlo. ¿Jaula lingüística? No me lo creo mucho, no soy tan relativista. Pero oh cómo odio el lenguaje. Y las clases de lingüística. ¡Soy más irascible que un cisne, sin nada de su majestuosidad! ¡Exijo un silencio abisal en mi presencia excepto para decir las cosas más cabales y complejas y pensadas! O las más excesivas. ¡Me parecería bonito! Ayayay...¡Tengo una nueva fantasía! Me siento culpable de ella, pero al mismo tiempo satisfecho. Un suave calor en el fondo de mi garganta (Mezclado con ganas de vomitar (Creo que lo estoy confundiendo todo con mis problemas de cervicales)). Zarzarrosas, la bella durmiente, ¡orgía en las zarzarrosas! Neologismo, todo sea admitido, pero considero innecesario explicarlo. Además, me gusta. Usar palabras que no existen. Una especie de venganza. Lingüística de película de Tarantino. Claro que la imagen es ambigüa. Borrosa. Algo deducido. ¡No hay carne a pesar de los cadáveres! Es una imagen más intelectual que sensual. Los cadáveres son ideas, quizás. O palabras. Todas las jodidas palabras. Cómo las odio. En serio. ¡De verdad de la buena! El patetismo de las humanidades. ¡Serpiente ya no mordiéndose, sino devorándose la cola! Laberinto del Minotauro drenado hace millones de años. ¡Me mareo! ¡Me mareo! ¡Vueltas y vueltas sobre lo mismo! ¡Eterno retorno, que le dicen! Qué tontería de idea, y eso me ha salido del corazón. ¡Tontería, tontería, tontería!
Ooooooooooooooh. Angustia del iconoclasta que no se hace entender. ¡Pero el emperador! Esa es la imagen vital, sí señor. Calígula. Heliogábalo. Nerón no, no me gusta que se añada el fuego. La imagen del emperador es demasiado digna para el fuego. Polvillo blanco de la pintura desconchada del mármol. ¡Sardanápalo es tan poco atrayente! Salomé me aburre. La orgía debe ser griega o romana. Me cajoen la civilización occidental. Oh dios mío, está otra vez. No es divertido. No puedo jugar. Todo son astillas. Todo. Están aquí y allá y acullá. ¿Se aguanta? Palabras. No pienso responder. La pregunta no ha sido hecha. No, no, no. Me pierdo. Otra vez. Mou ikkai. ¡No hay brecha! Oh la imagen estúpida de la fortaleza del amor. Pero es peor. Es una fortaleza rara. Hay algas. Huele raro. Hay algo de la asquerosa apariencia del pene de una tortuga (Algo que desearía no haber visto y que Cracked me ha enseñado. Gracias, Cracked.)
PAUSA
CENA
PAUSA
ESTOY
¿Qué he de hacer para ser asesinado? Porque he intentado de todo. Pero mi estilo es diferente al de Calígula. Quien me diera a mí ser un Calígula y morirme de una vez. Pero las cosas no funcionan así. Me gusta mucho la figura del Imbunche, Donoso version. Es un poco así. Es una idea un poco fracasada, en realidad. El tacto del lino. El frío del mármol. Una estúpida llama ondulando en una chimenea olvidada. Sucia. Desgastada. De esas que sólo sirven para ocultar cadáveres. De esas que obligan a sus dueños a usarlas para ocultar cadáveres. Nuevos o viejos, da igual. Eso es un poco el Imbunche. O el frío del mármol.
¿Sabéis que os odio? Con una fuerza monumental. Durante mi larga existencia he odiado a absolutamente todas las caras que han pasado ante mí. Todas. A veces, con un odio concreto, dirigido, centrado. Otras con un odio abstracto, elíptico, impregnado, solar. Pero nunca os he tenido malas intenciones. Es que me molesta que existáis. O algo así. Los problemas vuelven. Náuseas. Dolor de cabeza. Agujas. ¿Cómo ha podido todo ésto ir inventándose por sí mismo? Es un mecanismo de tortura cojonudo. El básico. ¿Diré que es existir? No, no seré tan típico. Es un mecanismo más raro. No tiene nombre. Alcanza. No alcanza. Quizás esté relacionado con la antes obsesiva Fortuna. Pero no lo creo. No del todo. Mecanismo, mecanismo. A veces estoy en los gimnasios. Los gimnasios son la vanguardia cultural. No por ninguna tontería de la cultura del cuerpo, no, sino porque son el punto álgido de la cultura de la máquina. Lo que se busca en un gimnasio no es un progreso del cuerpo, sino una adaptación. El cuerpo debe adaptarse a la máquina. Debe existir una profunda armonía entre ambos. Que ambos progresen de la misma forma. Que al suspiro de cansancio del cuerpo responda la reducción de intensidad de la máquina. ¿Cómo explicarlo? Es hermoso. Las máquinas no son monstruosas. Me gustaría que alguien creara una máquina dedicada a intentar suicidarse, y fallar. Una y otra y otra vez. Sí. Es el tiempo. Ideas extrañas. En el gimnasio, el sudor sirve a un propósito mayor. No estoy seguro de si hay alguna otra circunstancia en la que el cuerpo puro no resulte asqueroso. Grasoso. Agarrar. Pensar en el acto sexual siempre me recuerda al canibalismo. No seré el próximo en repetir que algo de eso, y del resabidillo vampirismo, hay. O eso creo. ¿Qué es el acto sexual? Me es un misterio. Cuerpos acoplándose como el mecanismo de una locomotora. Movimiento bastante anti-aristotélico. ¿Cómo es uno capaz de mantenerse en el acto sexual? Supongo que hay que tener o mucha o muy poca imaginación. Convertirlo en máquina. O en orgía. Estar ante Sardanápalo. Ser vigilado por Calígula. Son los ojos invisibles de párpados transparentes y acuosos los que instauran la posibilidad de la hombría, y la hombría es la que instala la posibilidad de la destrucción de la hombría. Qué ridícula es la virilidad. Probablemente el único acto sexual que no tenga ni pizca de referencia al patrimonio de Rasputín sea el realizado entre mujeres. Pero no. Agujeros vacíos, grasientos, llenos de polvo. Polvo de pintura desconchada, polvo adherido a estatuas de mármol. Grieta abierta en la tierra por un iracundo San Patricio. Extraño paralelismo con la respiración...La respiración de la locomotora...Uranio enriquecido esparcido por todo el cuerpo para ocultad la absurda y abismal nosequé de éste. Probablemente sean las partes sueltas las que permiten el acto sexual. Observar el cuerpo en su totalidad destruiría toda posibilidad de ficción. [...]
[En éste punto Escipión calla, pensativo. Parece cansado. No quiere decir más. No quiere que se interprete lo que dice. No quiere que se interprete el que deje de decir. No quiere nada. Sólo pide que alguien le asesine. Veneno derramado en un vaso semitransparente. Un cuchillo abriendo la flor de la garganta. ¡Paradigma de la belleza! ¡Impresionismo vital! Pero callemos, porque hay que callar. Transmito la petición que hace Escipión con los ojos llenos de lágrimas: "¿Es que nadie va a asesinarme? Juro mi culpabilidad de todos los horrores realizados y en realización y por realizar." Su discurso es más largo y estético. A estas alturas no le soporto. Que el muy gilipollas se quede atrapado en su jodido mecanismo. De todas formas, nada de lo que ha dicho tiene nada. Y fin. ¿Por qué coño seguís leyendo?]