lunes, 5 de diciembre de 2016

La verdadera falta de origen de Alfredo el misántropo

Alfredo el misántropo iba por la calle de ésa forma en que van los misántropos (capa oscura, ceño fruncido, bastón de madera, dientes de vampiro) cuando se encontró con una escena que le produjo una confusión en verdad tremenda, una confusión que le corroería el resto de su vida y provocaría sus muchas conversciones a tantas religiones, ideologías y antidepresivos, toda ella causada, como decíamos, por una escena que como a un torpe Lockwood moderno demostró hasta qué punto no entendía nada de la misantropía y hasta qué punto usaba el adjetivo misántropo sólo para sostener la más tenue y conformista de las identidades, como si su vida entera fuera un imbécil carnaval incapaz de afianzarse en ningún modo de otredad.
Las calles de una ciudad que no era el Londres victoriano no eran tan oscuras ni aceitadas ni lámparas de fuego, pero eran en verdad viscosas e irónicas, ojo torcido y pupila dilatada, sonrisa malvada y retorcida, carentes de estrella y de latido. Era una ciudad, en suma, como otras, y como aldeas, y como pueblos, y como manos, y como la pierna gangrenada de Louis XIV. 
Las puertas se abrían y chillaban.
Alfredo iba, por tanto, por la calle de una ciudad viscosa parecida a Louis XIV cuando se encontró con la confuescena que le cambiaría la vida, o que le serviría de excusa para dejar un estilo de vida tan hipócrita y agotador como el del falso misántropo. En verdad, en verdad os digo: Son muchas las cosas que pueden cambiar a alguien cuando alguien desea ser cambiado, y cualquier excusa valdrá, porque no es más que la fantasiosa aplicación a un hecho externo de una cierta incapacidad para seguir. En el caso de Alfredo fue lo que él interpretó como una suerte de sublimidad enferma, y que le obsesionó en todos sus pensamientos y fantasías eróticas el resto de su vida (pero porque pensaba que era necesario, que debía pervertirse, que no era aceptable pasar sin más de un estado a otro que interpretaba como contrario pero que en verdad era tan similar como las dos caras de un espejo, como el sistema y el antisistema, como el halcón y el dolor). 
Podemos de todas maneras disculpar su manía de compararse con personajes mucho más interesantes que él si nos damos cuenta de que Alfredo ha basado toda su senbilidad y todo su pensamiento en los de cada personaje de ficción sobre el que ha leído, visto, oído, tocado, olido, hasta el punto de no darse cuenta de que piensa en el músico callejero de la esquina (Starless and...bible black!) como si de un informe ente literario se tratara, indiferenciado de sus alrededores, él mismo un acorde tocando acordes, incoloro como una retorcida escultura de sal, y al mismo tiempo objeto de la envidia debida al que parece ocupar una posición fija en la espiral diaria de la Tierra (That I could think there trembled through/His happy good-night air/Some blessed Hope, whereof he knew, /And I was unaware).

martes, 17 de mayo de 2016

Santiago no es un mandala

La menos hermosa de las ciudades, la inevitable probabilidad del espacio vacío, el ambiente monolítico de la ciudad sin ghettos, la inevitable ubicuidad del turista occidental, Santiago es como un trozo de carne lleno de moho del que ya nisiquiera surgen moscas.
Mi vida diaria se ve gobernada por las leyes de la estadística. Si descontamos las horas dedicadas al sueño, existe un 48,53% de probabilidades de que esté en mi piso, anacrónicas puertas modernas en un barrio de remembranzas sessenteras, espacio accesible a los inmigrantes pero aún gobernado por una mezcla de white trash y de ésa gentrificación de la que soy síntoma. Mi calle es como un paraguas en una mesa de operaciones; viejas tabernas sin nisiquiera un cartel con el que Gutenberguizarlas, el inevitable kebab, una misteriosa tienda de suministros para laboratorios (que quizás proporcione el material necesario para que un archimago enloquecido destruya la ciudad entera, como en el cuento de Dunsany). Tiene una fealdad que la hace ligeramente entrañable; si sólo hubiera un poco de silencio, podría usarse para celebrar una misa (no tenemos, por desgracia, motivo para necesitar un muezzin; tras vivir en Barcelona no puedo evitar preguntarme, ¿cómo puede sostenerse una calle sin la vitalidad de una amplia población inmigrante? Es una cuestión complicada, pero propondría la hipótesis de que, como todas las calles de Santiago, mi calle no es una calle; es geometría excesivamente euclidiana llevada al éxtasis mediocre de la arquitectura urbana, no-hormiguero unido únicamente por la línea del mapa urbano, y cada puerta debería llevar a un espacio radicalmente distinto que, no observado aún, jamás podría averiguar cuál es; y perderse por la calle debería ser perderse por cualquier calle, entrar en Xoana Nogueira y salir en la Times Square, largos paseos por Alfredo Brañas-Bangkok, respiración entrecortada de una ciudad que a fuerza de individualizarse se ha hecho genérica).
El resto de probabilidades se extienden por el resto de la ciudad, si ésto es una ciudad. Hay un caótico conjunto de líneas que lleva de mi residencia a mi facultad; son unos 50 minutos de paseo que repito diariamente, divididos en pequeños conjuntos de 5 páginas cada uno (el total es de 35 páginas leídas en todo el trayecto, con tres conjuntos alfa que contienen siete conjuntos beta; uno de los conjuntos alfa, el primero si contamos desde mi residencia, contiene tres conjuntos beta – lo demás es restar). A veces la gente me para y me dice que es extraño ver a alguien leyendo por la calle; por cómo me miran me parece que suelen esperar que les diga algo peculiar, que les revele algún secreto o que al menos les dé alguna pista, como si me hubiera convertido en un signo de aquello que no es pero cuya existencia pasa a formar parte de la Weltanschauung (como señalaba White Noise en Don DeLillo, sobre ésas monjitas crédulas que el hitleriano protagonista desea con todas sus fuerzas creer que existen). Santiago no es un mandala, y disfruto decepcionándoles; los pies se mueven igual aunque uno no mire a su alrededor.
En Dead Dead Demon's Dededededestruction, el extraño mangaka Inio Asano (autor de la devastadora Oyasumi Punpun) se imagina el tradicional escenario de una invasión alienígena en otra de ésas ciudades que son todas las ciudades, Tokio. El giro puramente asaniano consiste en que la invasión no cambia nada; los alienígenas son torpes, fácilmente derrotables, se limitan a estar constantemente ahí y a amenazar la vida de los personajes de forma cada vez menos convincente. En una de las imágenes más sorprendentes se señala que, en un día normal, muere más gente por accidentes de tráfico que en la lucha contra los alienígenas. Los protagonistas sienten constantemente la frustración de tener que continuar con una insoportable vida cotidiana en un escenario que debería significar la ruptura de todo lo que odiamos; la misantropía de una de las protagonistas la lleva a fantasear con una dictadura infinitamente más brutal que todas las del siglo XX, una que destruiría hasta el último vestigio y recuerdo de la especie humana. El hecho de que en el centro de Santiago esté la catedral, supuesto centro religioso, haría esperar una ruptura al menos ocasional, pequeñas entradas de lo sagrado, de ése aroma de incienso que enloquece nuestras glándulas y que obliga a destruír todo lo que no sea hondura (hondura nunca presente, por supuesto). Las fantasías de descotidianización son habituales; la catedral, de por sí hermosa, es afeada por todo lo que la rodea, desde la gente hasta la luz del sol – la catedral debería existir en un oscuro vórtice atemporal, un espacio de viento y hojas, chillidos de cuervos y agujeros en el cielo, ésas sanguijuelas de las que Kyoka fantaseaba que un día ocuparían el mundo entero. La catedral debería abrir un agujero por el que entraría una especie de pájaro que nunca podríamos entender.
Un día, tal vez, podría encontrarme a Odín. El viejo loco lleva, como todos los sabios, el traje de un mendigo. El mendigo típicamente santiagués huele a vino, tiene perro y discurre sobre literatura; es un mendigo que ha viajado por la cultura del mundo sin renunciar al maravilloso estigma de la oscuridad de lo más bajo, del derecho a la mirada en vórtice, al desprecio y al canibalismo. Odín llevaría un perro, también, pero no sería más que para coincidir con el tipo weberiano de mendigo; su perro sería en realidad un cuervo, y lo observaría todo, y en rápidos susurros al oído le contaría todo lo que hay que saber. Odín viviría en las Platerías, donde a veces una banda clásica toca la overtura de Titanic; se sentaría en la fuente y miraría a todos pasar, con una sonrisa sarcástica, conocedor de todos los orígenes y de todas las genealogías, consciente de que todos han intentado y fallado los acertijos que él ha logrado resolver. El encuentro con Odín se produciría conmigo en la persona de David Bowie, que, dada su indefinición, podría haber sido algún día observado en Santiago, aún después de su muerte; si teorizamos desde la disgrecación de Slothrop en Gravity's Rainbow, podríamos incluso defender que es absolutamente necesario que al menos un trozo de Bowie (que en él es todo Bowie, pues las partes son el todo) se algún día observado en Santiago en forma de un lector poco inclinado a la mística pero mucho a idolatrar a los cuervos.
Odín me enseñaría su ojo. En él yo/Bowie vería algo, no sé aún el qué, quizás lo que vio Sebastian en la mirada de Klara, y gritaría.
Toda la escena sería dibujada por Dave Gibbons, y la respiración se representaría por el constante cambio de color. El lector ideal debería ser incapaz de distinguir de qué ciudad se trata.
Entonces no ocurriría nada porque todos los momentos son finales que no se acaban, pero sería el fin inacabable de Santiago y la ciudad se convertiría en una espiral conformada por las ondas de los gritos de sus edificios, como en cierto modo es ahora.

lunes, 25 de abril de 2016

Los sinónimos

ES UN ASUNTO un poco mareante éste de ponerse a escribir las cosas como si hubieran pasado en letras y no en realidades o cabezas. O vertiginoso. Vertiginoso suena muy pedante, sin embargo; me quedo en que provoca vértigo. Mucho vértigo. Vértigo de espiral y vertigo sintáctico.
La cosa empezó un día, en un lugar. Aclaro ésto para que no se piense que estoy escribiendo algo que habría pasado fuera de los límites del espacio-tiempo; las reglas de la física y de las matemáticas no-necesariamente-euclidianas son aplicables a los hechos narrados en éste relato. Téngase en cuenta porque os aseguro que si lo pensáis luego os vais a llevar muchas sorpresas. Adelantar los acontecimientos es algo que se ha hecho muchas veces en muchas literaturas. De hecho, una de las frases más repeditas en la Jin Ping Mei es "pero no adelantemos acontecimientos" - después de adelantarlos, por supuesto. Digo ésto para que se tenga claro que no estoy rompiendo ninguna de las reglas centrales de la composición de relatos, sino más bien siguiendo ejemplos de mucha antigüedad y fama, así que pido que no se me juzgue mal por ello.
El caso es que dentro de éste lugar y tiempo, porque el espacio y el tiempo son cosas según las cuales se puede estar dentro o fuera (el relato por ejemplo está fuera, pero el acto de escribirlo no; solucionad éso, pensadores franceses), había un bar. O una cafetería. ¿Cuál es la diferencia exactamente? Bueno, éra un sitio. Se servían bebidas. Aperitivos. No había tapas porque éso sería demasiado exacto y todos pensarían, "bueh, es de España y a mí España no me interesa".  Prefiero que la cosa interese en vez de no interesar. En éso sigo a casi todos los escritores porque casi todos intentaban escribir cosas que interesaran en vez de cosas que no interesaran, aunque las formas de interesar de cada cosa pueden ser muy distintas y lo que interesa a uno puede no interesar a otros.
El caso es que dentro del bar o cafetería o sinónimos había muchas cosas de ésas que hay en bares o cafeterías o sinónimos. Sillas. Mesas. Baquetas. Barra. Barman o barwoman o camarero o camarera. Nada de tipos perdidos y misteriosos con largas gabardinas y alcohol y un gran sentido de la ironía, no os vayáis a pensar que ésto es un relato noir. No hay misterio ni policías. Otro adelanto.
Pero no adelantemos acontecimientos. Había gente por ahí, como es manía en los sinónimos. La gente se setaba o no se sentaba, y se hablaba y se adelantaba mutuamente diversos acontecimientos que aún estaban por acontecer (o que habían ya acontecido pero que en las charlas se volvían a volver acontecimientos predecidos por no ocurridos aún en la charla). Los taburetes estaban un poco rotos, pero no se piense que el bar era de mala muerte; era simplemente una cafetería barata y con sentido de la ironía, que servía alcohol y refrescos a personas notoriamente no vestidas con gabardinas. Personas normales de lo que sea que sea la normalidad personal. Personas que no serán descritas pero que son acontecimientos y adelantan acontecimientos, y que surgen de los taburetes y de las sillas como bebidas colocadas sobre posavasos. Algunos tenían un gran sentido de la ironía, otros no. Ninguno era policía porque no hay policías en éste relato, irónicamente, y además no sabemos como son los policías de ésta no-España relatada intra-espaciotemporal.
El caso, acontecimiento, que os voy a adelantar mientras os lo cuento es que se estaban sirviendo muchas cosas y la cosa no se estaba saliendo de madre pero casi, en ése no-salirse-de-madre-pero-casi que caracteriza a los mejores sinónimos. Sonidos los había, muchos humanos, algunos irritantes y altos, pero tampoco tanto, es decir, era un sitio bueno donde estar, con barman o barwoman o camarero o camarera y espacios de ausencia de gabardina situados estratégicamente en torno a diversos individuos que podríamos llamar parroquianos por darles algún nombre sin esforzarnos demasiado por buscar sinónimos pero que digamos que visitaban mucho y muy a menudo éste bar o cafetería o sinónimos que no son sinónimos de parroquiano.
Pero adelantemos acontecimientos, esta vez así. Pues bien, sale un tío del bar. El tío, parroquiano, no llamado Euclides, no camarero, sin gabardina, va y se convierte en una bebida como los demás sinónimos. El caso es que los sinónimos no reconocían a ése ingabardinado, y se armó un pequeño revuelo o caos o escandalillo en voces no tan altas como para ser molestas y sin salirse totalmente de madre porque algo de sentido de la ironía había, hombre. El caso es que la composición de la escena era así: Una de las bebidas no era esperable ni parecida, y por tanto los demás sinónimos se sentían ligeramente confusos aunque no necesariamente hostiles. El caso es que lo miraban, suavemente. Lo miraban, euclidianamente. Lo observaban, sinonímicamente.
Y entonces dejaron de mirarlo pero a todos les quedó como un poso de intranquilidad o de café intranquilo en sus cabezas porque sentían como si algo hubiera pasado al no haber pasado nada al mirar al no-sinónimo no-irónico no-euclides no-compuesto no-engabardinado, y volvieron a sus no salirse de madres pero alto y tranquilo pero con una cierta ironía un poco amarga y todo menos salido de madre aún que antes, vaya.
Éso fue todo.
Luego el tío va y se va, y los sinónimos ya no fueron más.

lunes, 15 de junio de 2015

La APUMU

Aceptando como válida la hipótesis de que el firmamento no es más que un papel torpemente clavado a la Chincheta Polar (Robin, 2007), uno puede acercarse un poco más a aceptar la iluminada e iluminista neometafísica de Kröller según la cual la mano que toca la pared no es en realidad una mano que toca una pared (como se había pensado hasta muy recientemente), sino una especie de profunda y catastrófica garganta abierta en el centro mismo de la realidad, i.e., el punto en que lo real y lo no-real se interiorizan y contaminan el uno al otro, i.e., la cacareada "catástrofe metafísica" olopiniana que segúnn ésta idea se repetiría de forma constante en todo lo que implique algo que no sea sólo un deslizamiento (queda abierta la cuestión de si el niño patinador que cae al hielo puede considerarse como principalmente inocente o principalmente portador de catástrofe). Para solucionar el constante problema que implica la confusión de las formas reales con materia no-real, hase establecido con poderes plenarios la así-llamada "Asociación Por Una Metafísica Unitaria" (APUMU), dedicada esencialmente a evitar la aparición de brechas-garganta ("heridas" o "tumores", según su terminología y clasificaciones) y a mantener una metafísica unitaria y unificada desde la cual presentar un frente en común contra los "vertidos" (la cuestión de qué hacer con doctrinas como el Zen sigue candente, pero parece temporalmente solucionada con la reorientación de su espíritu básicamente práctica a una, siguiendo a Yoshida, aceptación aparente que crea una real (la apariencia como creadora y fuente de la realidad profunda)).

domingo, 10 de mayo de 2015

Yo soy Winston Churchill

 Con todo mi enorme respeto y salvando las lógicas distancias, encuentro con que mi situación en ésta casa es muy parecida a la de Churchill durante la Segunda Guerra Mundial. Yo también tengo que estarme aquí y no salir fuera, esperando que vengan cosas de unos mundos nuevos o casas nuevas pero sólo quizá, y vienen y yo sólo tengo unas pocas cosas acumuladas a lo largo de los años con las que no puedo hacer más que lo que llevo haciendo desde siempre antes de que tocara hacer éstas cosas para las que ésas cosas no están nada preparadas. Sí, como Churchill, o el albano ése, el que iba contra el sultán Mehmed II, o primero, o a lo mejor no era ni Mehmed. O, siguiendo contra los turcos, como los cosacos. Hablando de cosacos, creo que tenía un gorrito. No sé si los cosacos tenían realmente gorros de piel, pero en mi cabeza suelen tenerlos. En mi cabeza mucha gente de la época tenían gorros de piel, pero los turcos no. Los turcos tenían unos sombreros más raros. Muy grandes. Muy, muy grandes. Sombreros-palanquín, se podría decir. O palanquines-sombrero. El orden de los factores no altera el producto, me acuerdo. Las matemáticas, cuanto tiempo sin pensar en ellas. Matemáticas, reglas y factores y conmutaciones y números. Ecuaciones ya no, no me gustaban. Había algo raro en las ecuaciones. ¿Por qué x tenía tanto poder? y también un poco, pero nunca tanto. ¿Qué pasaba con x? Había algo desagradable con x. Demasiadas metamorfosis. Podía hacer demasiadas cosas. x era panteísta. Panequista. Demasiadas equis oscilando por toda la página y uno no sabe qué x es cada x. El lenguaje no está para éso, no está para las equis. Ni para las x. Ni para las y. El lenguaje está para otra cosa. El lenguaje está para ser Winston Churchill. Sí señor, ser Churchill, y además hablar como Churchill. Yo no puedo hablar como Churchill, pero en ésta situación soy Churchill, así que mis palabras se churchillean y es cómo si hablara como Churchill. O el albano. ¿Qué habría pasado si Churchill fuera albano? Supongo que sus discursos estarían en albano, y no tendría tanta gracia. ¿Tendría otro nombre? Tendría otro nombre, sí, no creo que los albanos vayan por ahí llamándose Winston y apedillándose Churchill. Y los cosacos tampoco. Aunque a lo mejor ahora sí, si conocen a Churchill. No sé mucho de Albania. De todas formas, no se podría ser Churchill y ser albano. No se sería Churchill-Churchill. El inglés es necesario para ser Churchill, creo. Pero el español también vale. El español también vale.

Y gira y gira y gira y gira, porque la inercia funciona así, porque uno simplemente no se detiene sin fuerzas contrarias o rozamientos o lo que fueran ésas cosas. Gira y gira y gira, y empezamos a sentirnos mareados de verlo. Queremos acabar de una vez, dar la vuelta y volver a nuestras casas y abrazar a nuestros hijos y llorar en los brazos de nuestras madres. Volver a nuestras casas y plantar un árbol y escribir un libro y enseñar a las próximas generaciones a ser buenas y respetuosas y a cuidar el medio ambiente. Volver a casa y adoptar un perro, cuidarlo, sacarlo a pasear, disculparse con los vecinos por cuando hace ruido por la noche o caga en lugares inapropiados. Volver a casa y apagar el televisor y no levantarse del sofá nunca más. Volver a casa. Volver a casa. Volver.
Uno no vuelve simplemente y consigue un perro, tres hijos, siete árboles, treinta libros, cuarenta campos de golf, testosterona y alcohol y estrógeno y esponjas. Todos nosotros lo sabemos, y somos fieles. Todos nosotros lo sabemos, y somos disciplinados. Somos serios, severos, callados, firmes. Nos movemos como la niebla, como el ojo de un gato, como una muñeca. Como un rayo ensombrecido creado por el hombre. Somos lo que somos, y él es lo que es, y nuestras casas son nuestras casas. Y volveremos a ellas, no cabe duda, pero no será ahora mismo. Ni ahora. Ni ahora. Debemos acabar con ésto si queremos volver a nuestras casas. Debemos acabar con ésto si queremos que haya niños y perros y madres y sofás. Si queremos que haya algo, primero debemos soportar el vértigo.

CUANDO las aves fénix se mueren, se queman, arden, lo que sea, de sus cenizas...¿O no llegaban a quemarse del todo? Espera, mierda, ¿cómo era? ¿Se quemaban o no se quemaban? ¿Simplemente se morían? No me acuerdo. Sea como sea, de sus restos mortales (oh, toma ya) surgía otro fénix. No recuerdo si de niño o de adulto. A lo mejor incluso de huevo. ¿El cadáver pone un huevo? Ajj. Espera, más bien se convertiría en un huevo. Pero, fisiológicamente, ¿éso cómo funciona? Además, ¿no es un derroche de material bioalgo convertir una parte de éste en la cáscara del huevo? ¿No significa éso que cada fénix será más incompleto y débil que el anterior? ¿Más enfermo, más degenerado? Mierda. Se me ha jodido la puta metáfora. De hecho, ¿qué quería decir? Uno se acaba perdiendo en que si fénixes y no fénixes...¿Ícaro sería un fénix? Daría un poco da mal rollo si Ícaro hubiera resucitado. ¿Lo habría intentado otra vez? Me da la impresión de que sí. Y otra y otra y otra vez. Eternamente, a lo Sísifo. Y seguro que le habría molado, al muy cabrón. Y que cada vez se sentiría más y más feliz pensando "la próxima, seguro que la próxima, la próxima cae seguro". Pero a un observador imparcial le parecería que en todas las ocasiones cae exactamente a la misma alturas. Claro que nadie tendría el valor de decírselo. A ver quién se le acerca y le dice, Ícaro, chaval, que no, que no funciona, que no estás hecho para ésto, vuelve a casa y dúchate y tómate una buena cena con tu padre, que te echa mucho de menos. Así que supongo que nunca parará de hacerlo. Bueno, mientras esté contento y no vaya perdiendo los tejidos ésos como el fénix. Sea cómo sea, sed muy buenos y hacedlo todo lo mejor que podáis, ¿vale? Ésta historia quiere decir que hay que pensar positivamente y buscarsiempre el mejor resultado. 
Claro que tengo miedo. Estoy cagado de miedo. Churchill también lo estaba. Espera. Yo, Winston Churchill, también lo estaba. Siempre he estado cagado de miedo. Espera, espera, Siempre He Estado Cagado De Miedo. Yo sabía lo malo de la situación y aún así bravuconeé, hablé, agité el puño, rompí el aire, estanqué el desánimo. Le eché cojones, aunque me temblaran. Sí señor, me incliné hacia adelante, guiñé el ojo y solté, bring it on. No, no, espera, éso suena muy americano. ¿Cómo sería en inglés británico? Bueno, puedo ser también MacCarthur, éso suena muy MacCarthur. O Eisenhow...Roosevelt, digo, que me cae mucho mejor. Pero mis piernas funcionan bien. Espera, éso puede arreglarse. Ya está. Joder, ésa mierda ha dolido. Joder. Joooder. Estaría agradecido si dejaras de una puta vez de dar vueltas, casa de mierda. Oh mierda, he ido demasiado rápido. Ahora sólo puedo ser Roosevelt. Mierda. Mierda. ¿Me voy a morir? Roosevelt se murió. Mierda. Oh mierda. Mierda. Mierda. Cosacos y albanos fuera. Churchill fuera. ¿Quién queda? ¿Quién? Mierda, por qué seré tan impaciente. Impetuoso, decía mi madre. Impetuoso. Qué palabra tan llena. Tan...churchilliana. Puedo sentirme algo churchilliano aún sin poder ser Churchill, ése es un descubrimiento muy interesante. Oh, ahora me entra el antojo de ser Nobunaga Oda. "Si el pájaro no canta, mátalo". Menudo tío. El tonto de Owari, y después el Rey Demonio. ¿Soy el tonto de Owari? Entonces me tocará ser el rey demonio. ¿Tengo que quemar budistas? No me gusta la idea de quemar budistas. Pero mierda, Nobunaga tampoco iba en silla de ruedas. Sus piernas funcionaban bien, que recuerdo que bailaba. Bailaba mucho antes de las batallas. Estaba contento, más contento que Churchill. Estaba contento, el miedo era algo ajeno, algo que toquetear con un palo pero que nunca podría ser comprendido. Todo podía ser permitido porque nunca habría miedo. ¿Cómo he podido fastidiar mi oportunidada de ser Nobunaga? ¿Cómo he podido? ¿Cómo he podido?

miércoles, 29 de abril de 2015

Buena gente, quítame allá ese amor cristiano

Si uno coge, muy fancy él, muy de Yale, un libro de Bataille y lo enrolla y desenrolla rítmicamente doscientas treinta y cuatro veces ante el inodoro de la facultad de filología, dícese, rumoréase, que aparécese un conserje a recitar las consabidas tres bases de la literatura alemana (1: La teoría va antes que la práctica, 2: Todo son Bildungsroman, 3: No salvó el mundo) en forma de exasperante mantra budista. Proyectado gadis y sonando coca cola (simultáneamente deconstruído por un joven, sabio, veloz profesor de mirada cínica y ojos desviados que señala la conspiración simulacrista y reaccionaria escondida detrás de Disneylandia), el conserje te sugerirá entonces, facha muy beatricista, la consecución de una serie de humildes y competitivos objetivos en vista al conocimiento del mundo y la supervivencia en éste, sin duda el motivo central de la elección de una carrera de literatura: 1) salvarlo, 2) saber hablar, 3) hacer muchas prácticas y referencias, 4) llegar siempre a la hora a clase (coca cola no se deconstruye sola), 5) abandonar la mirada aviesa y reprimida para los momentos de desahogo privado en aseos de odio y estigia. Debes saber hablar y estar, con mucha gente toda, con mucha gente estar, bailar la caracola. Te importa, me importa, nos importa, se hace, se hará. Debes bajar y subir y ladear y suavizar y acelerar, moverte y caerte y alzarte y volar, pero poco y dirigido, siempre el vuelo falso de los que creen que el vuelo es una cosa particular, nunca el vuelo real de los que saben que no hay vuelo y que por tanto no están volando. Te importa, me importa, se mueven treinta y dos engranajes tras cada azulejo, se crean y proyectan las imágenes que deben estructurar tu pensamiento y tu estructura, y la salida es buena, la salida es feliz, pero el desorden debe estar siempre ordenado, toda cuestión debe ser incuestionada, las preguntas son buenas, pero siempre las mismas, y no hagas más.
- ¡Pero ábrete un poco más! ¡Si es que no te dejas conocer! Muévete con nosotros, círculo vicioso, detectamos un cierto encerrarse, amigo, nos gustaría verte fuera, amigo, un cierto optimismo y movimiento delantero, vanguardia de la socialización y del amor mutuo, la aceptación y el sí a todo el embrujo. Muévete por aquí, deseamos conocerte; proyecta una o dos imágenes, todas nuestras intenciones han sido siempre las mejores, todas tus intenciones han sido siempre las mejores, en el mundo no hay culpables, en el mundo sólo hay víctimas y tenemos que abolir el sufrimiento. Sal, amigo, pregunta nuestras cosas; circulamos por un espacio no demasiado vacío, y nos gustaría mostrarte su estribillo.

Ven, por donde mueren las nasales;
ven, el baile de los duendecillos, la cigarrería de los enanitos, el colorido de los tres cerditos. Ven con nosotros, y muévete en tu forma, pero que sea poca forma; la forma informa, el formol de la forma nos informa de tu forma, oh fórmate una formación más informada, querido informe, cuitado de aquél que no conoce la ensalada, ¡ESTILO ENORME!

¡PAM!, sonando como un cataclismo
salté de mi trepar
y me hundí en un agradable abismo
imbécil de alcanzar.

Si en el centro de la nada hay una fiesta,
sugiere un dios
cabe esperar que no reste en ella testa,
y dijo ¡adiós!

Louis CK era, el cómico, sobre el escenario, representando el drama vital de un middle-aged psicóticamente normal, sugiriendo treinta formas distintas de lavar el vacío para que no se nos eche en cara ni el olor ni los vecinos. Vecinos, el último resto, el final, vecinos, el último horizonte, la expectativa, la constante e inacabada desaparición (absorción, inhalación) del vecino en vapores mucosos de eterno odio eterno, tonos distópicos en lugares bien crónicos, camisas ardiendo van pensamientos exhibiendo

ser positivo
es como ser un higo.
fin del poema.

sábado, 28 de marzo de 2015

El hombre lagarto cuenta los motivos de sus actos (¡Exclusiva!)

Viendo la constante OBSSESION con no permitir una autodestrucción pacífica y tranquila, éste lagarto se ha planteado la posibilidad de hacerla pública y FLAMIgERA. Siendo éste el motivo profundo de todos los actos cometidos por mí en el día de hoy, AgRADECERIA una actitud disstante y fría, carente de toda auténtica ssimpatía pero también de toda auténtica comprensión, hacia todos los hechos hoy dados por hechos. Y ess que cuento, digo, cuento con que, digo, la obssesión del amor crisstiano se perderá una vez sse observe que, vaya, me he esforzado muy a fondo por evitar toda forma de amor crisstiano. Creo, sseñoras y sseñores, que realmente me he ganado, ga-na-do, con el ssudor y el odio de mi frente, el sser finalmente no comprendido, amado, entendido o incluso odiado. Y ssiendo que no tengo intención de revelar nada en particular, podría conssiderarse que doy pie a una proliferación de proyecciones ssobre la suciedad y la marronidad de miss actos, pero conssidero que un exsamen ligeramente más profundo de los hechos revelará que sson éstos ligeramente disstintos a los que sse realizarían normalmente en cualquier circunsstancia vivida o penssada que permita una proyección simple y directa. O, por utilizar unos términoss ligeramente distintos, apuntaré que la empatía no es possible cuando la distancia entre los doss sujetos es demasiado grande, así que pido que, en interés puramente científsico, se mantenga ésa distancia al examinar miss actos, mi nota, y todo lo que venga desspués. Sseñalo también que no exsiste ni debe posstularse una motivación puramente ideológica para los ssusodichos, puesto que, y me cito, "la ideología no vale una mierda cuando no hay nada que razonar", y me desscito. Y ess que, admitiendo su enorme y omniabarcante MONSSTRUOSIDAD, no considero aceptable negar que ésta monsstruosidad gana algo en cuánto que ess considerada como AISSLADA, PROPIA, INEXSPLICABLE E INALIENABLE. Viendo la ASSQUEROSA tendencia POSSMODERNA a ACSEPTAR Y ABRAZSAR Y NORMALIZSAR Y AMAR, conssidero nesessario ressaltar que, de nuevo, no hay aquí pressente ningún desseo de enstrada ensuna hipostética nosmalidad, ni usa ssupuessta frusstrassión profusda con el funssionamiento y la ssosiedad, ni en realidad nada en passticular, con lo que, e inssisto, no sse dessea ni sse nessessita nassa de ésse amos judeocrisstiano de asseptassión y libesstad y sssssssssssssssssssssssssssssssssssssss

domingo, 28 de diciembre de 2014

Soliloquio de un slacker

¡Ay que te tiro! Tu no-existencia, chaval, es lo mejor que tienes. ¿Quién dijo que había que llenar la posición ajena? Fuera quien fuera no se merece mi respeto, y ya sabes, sin respeto no hay nada. El respeto como base de todas las relaciones entre ideas, que no humanas. Qué manía con reducir los límites de las ideas, como si los tuvieran, o como si nosotros supiéramos funcionar fuera de esos límites. Uno no sabe si reír o llorar, que decía Robert Burton a su manera mucho más larga y guay. Y es que, ¿cómo explicarlo? Si las ideas son lo que uno necesita mover y rellenar, como piezas de ajedrez vacías por dentro, uno puede acabar dándose cuenta de que tampoco es tan importante rellenarlas. Después de todo, están ahí y ahí van a seguir, sin que el contenido las modifique ni llegue en realidad a tocarlas ni un poquito (piensa en la tradición aquella de la distancia entre los labios y la copa, la imposibilidad de una satisfacción total, etcétera etcétera absurdamente largo). Y si lo importante son las ideas y somos (por lo visto) incapaces de funcionar sin una cierta ilusión de contenido, entonces es totalmente irrelevante que ese contenido tenga o no tenga referente en la realidad. Quítale el referente y dale uno falso, es lo que quiero decir. Ahora que me dirás que ésto implica un cierto cerrarse y una sensación como de claustrofobia y de baúl y yo te responderé tan alegremente que sí señor. Piensa en el universo aristotélico. Tan cerrado y armonioso y cómico. Si uno corta los hilos que unen toda forma con todo referente, ¿acaso no puede vivir en un universo igual? O más o menos igual. Fíjate, control exacto y frío de fuerzas, un poco más frío, un poco más caliente, nunca se necesita fontanero (el fontanero es una metáfora para el pene de los psicoanalistas).
Y exactamente, no tengo ni idea de si tienes referencialidad o no. Date cuenta de lo espontáneo que soy; no lo sería si te considerara algo distinto y desordenado, chaval. Te tengo dentro, y si hay algo fuera pues que esté, que no es exactamente asunto mío.

lunes, 10 de noviembre de 2014

¡Qué maravillas de partenón!

Shéspir se viste de gala y se sube el jubón. Shéspir, requetepeinado, sale de la habitación. Shéspir, habituado a una constante atención, problematiza la actitud de su anfitrión.
Alexander Pope, presente, intriga a la gente. Se mueve con la astucia de una ameba borracha, con la sutileza de un tiburón frenético, con la inteligencia de una máscara molieresca. La pereza es la forma y el fondo de su rostro, esculpido en oro rojizo, cejas de mastodonte y bigotes de monseñor. La pereza da forma a las poco pronunciadas arrugas, suaves curvas sobre su piel, suaves. Monseñor Pope dice todo lo que no desea decir, y a veces más.
Houellebecq del rincón bebe sin desesperación. Le falta un ojo, recuerdo de que nada se recuerda, y el otro oscila entre un lado y otro de su cara. Sus labios se curvan en finas frutas azucaradas. De vestón fruncido y nariz repeinada, su rostro es una viva imagen de una muerte que se ha hartado de su trabajo. Pero bebe.
Flaubert no esconde su erección. La muestra con orgullo de mastín encelado, de bigotes carnosos y almirabados cabellos. Sus brazos son demasiado grandes para sus ojos, y sus piernas lo saben, así que se mueven al ritmo que marca un tic tac inapelable. No piensa más que en sexo, y sus mejillas reflejan todas y cada una de sus sensaciones. Jamás se ha sentido tan muerto.
Búlgakov sigue presente sin motivo aparente. Como monóculo se mueve su traje en suaves olas de desierto africano, gigantesca espalda de rinoceronte enlutado por la muerte de su madre. Él es quien pone fin al juego, y todos se retiran ya.

lunes, 13 de octubre de 2014

Océano de sábanas almidonadas

Y ansiolíticos con lluvia, y derroche de mieles costeras, y el blob blob blob de un hombre gordo y enfermo observando el mar desde debajo del mar; el libro como peso y puerta, tirita, retrato, en bolsillos groseros y golpeteantes, vampirizando mi fin de semana. ¿Dónde, si no exactamente aquí? Uno no desearía ni no desearía, sino que allá iría, glub glub glub, agua de lluvia y ansiolísticos, tardes de gominolas y paleolíticos, y lo que no va ni es capaz, lento desmoronamiento de lo que nunca fue erigido, lavalentitud por la curva geológica, vacilando, vacilando, vacilando la curva geológica sobre el central libro inmóvil, vacilando, y movimiento lento y pendular, activando, el chip de goma, raquíticas florecillas florezcando a su favor, que si viene que si va, curva geológica jamás devenida en uróboros, curva geológica de barro no formado y cemento blando como materia cerebral, como yogur de piña, como vampiro sin ojas, tristeza tranquila de la muerte de lo posible, ira curvada de la imposibilidad de lo real, parálisis total del exceso de negativa, parálisis de pompa de jabón, irises elásticos en la curvatura de lo real, irises estáticos en una curvatura coral, querubín fértil, querubín valiente, querubín sonriente, querubín de embarrada curva geológica, de lluvia y de anseolíticos, de brillos furtivos sobre verde, de saltos de géiseres aceitosos, y finalmente la decisión, o el deseo, de devenir ciego y reducirlo todo al oído y a la sonrisa del ansiolítico acolchado, del océano de sábanas almidonadas, y algo más, algo más.

domingo, 24 de agosto de 2014

Recopilación


"No conocimos su inaudita cabeza,
en la que maduraron los frutos de sus ojos. Pero
su torso arde aún cual candelabro,
cuyo mirar, tan sólo atenuado,perdura y resplandece. De otro modo la saliente

de su pecho no podría deslumbrarte, ni podría avanzar
una sonrisa por la silenciosa curva del lomo

hacia aquel centro de la procreación.
De otro modo esta piedra deformada y truncada
no se erguiría bajo la transparente caída de los hombros
ni centellearía como el pelaje de una fiera salvaje;
ni estallaría desde todos sus bordes como una estrella,
pues no hay en ella un sólo lugar que no te vea.
Debes cambiar tu vida."
-Rilke, Torso arcaico de Apolo

"Cuando yo era niño
un dios solía salvarme
del griterío y la cólera de los hombres;
entonces jugaba , tranquilo y bueno,
con las flores del bosquecillo
y las brisas del cielo
jugaban conmigo."
-Holderlin


"Le silence eternel des ces espaces infinis m'effraie"
-Pascal, Pensées
"A snarl! A scruffle round the room!
A sense that Death is drawing near!
And human creatures reassume
The elemental robe of fear.

So when my colleague makes his moan
Of careless cooks, and warts, and debt,
-- Enlarge his views, restore his tone,
And introduce him to your Pet!"
-Sir Walter Raleigh

" Turning and turning in the widening gyre
The falcon cannot hear the falconer;
Things fall apart; the centre cannot hold;
Mere anarchy is loosed upon the world,
The blood-dimmed tide is loosed, and everywhere
The ceremony of innocence is drowned;
The best lack all conviction, while the worst
Are full of passionate intensity.

Surely some revelation is at hand;
Surely the Second Coming is at hand.
The Second Coming! Hardly are those words out
When a vast image out of Spiritus Mundi
Troubles my sight: somewhere in sands of the desert
A shape with lion body and the head of a man,
A gaze blank and pitiless as the sun,
Is moving its slow thighs, while all about it
Reel shadows of the indignant desert birds.
The darkness drops again; but now I know
That twenty centuries of stony sleep
Were vexed to nightmare by a rocking cradle,
And what rough beast, its hour come round at last,
Slouches towards Bethlehem to be born?"
- Butler Yeats

"Tyger! Tyger! burning bright
In the forests of the night,
What immortal hand or eye
Could frame thy fearful symmetry?
In what distant deeps or skies
Burnt the fire of thine eyes?
On what wings dare he aspire?
What the hand dare sieze the fire?
And what shoulder, & what art.
Could twist the sinews of thy heart?
And when thy heart began to beat,
What dread hand? & what dread feet?
What the hammer? what the chain?
In what furnace was thy brain?
What the anvil? what dread grasp
Dare its deadly terrors clasp?
When the stars threw down their spears,
And watered heaven with their tears,
Did he smile his work to see?
Did he who made the Lamb make thee?
Tyger! Tyger! burning bright
In the forests of the night,
What immortal hand or eye
Dare frame thy fearful symmetry?"
-Bill Blake
"The antique Persians taught three useful things —
To draw the bow, to ride, and speak the truth.  "
-Byron

"Some for the Glories of This World; and some
Sigh for the Prophet's Paradise to come;
Ah, take the Cash, and let the Credit go,
Nor heed the rumble of a distant Drum!
L

  • A Hair perhaps divides the False and True;
    Yes; and a single Alif were the clue —
    Could you but find it — to the Treasure-house,
    And peradventure to The Master too;
LI

  • Whose secret Presence, through Creation's veins
    Running Quicksilver-like eludes your pains;
    Taking all shapes from Mah to Mahi; and
    They change and perish all — but He remains;
LII

  • A moment guess'd — then back behind the Fold
    Immerst of Darkness round the Drama roll'd
    Which, for the Pastime of Eternity,
    He doth Himself contrive, enact, behold. 

LXXI

  • The Moving Finger writes; and, having writ,
    Moves on: nor all your Piety nor Wit
    Shall lure it back to cancel half a Line,
    Nor all your Tears wash out a Word of it.
LXXII

  • And that inverted Bowl they call the Sky,
    Whereunder crawling coop'd we live and die,
    Lift not your hands to It for help — for It
    As impotently moves as you or I.

  • LXXXI
  • Oh, Thou who Man of baser Earth didst make,
    And ev'n with Paradise devise the Snake:
    For all the Sin wherewith the Face of Man
    Is blacken'd — Man's forgiveness give — and take!"
     
-Khayyam/Fitzgerald
"Me siento sólo y aburrido sin razón aparente.
(
genji)
Cuando toco el koto para mi propio solaz, bastante mal, por cierto, en la brisa fresca del anochecer, me preocupa que alguien pueda oirme y advertir que no hago mas que "sumarme a la tristeza general". ¡Ay de mi! De modo que ahora mis dos instrumentos, el de trece cuerdas y el de seis, permanecen en un cuartucho miserable y negro de hollin, pero siempre con las cuerdas a punto. Debido a mi negligencia -olvide, por ejemplo, hacer retirar los puentes en los dias lluviosos-, han acumulado polvo y reposan entre el armario y un pilar.
Hay, tambien, dos armarios grandes llenos hasta los topes. Uno de ellos contiene viejos poemas y cuentos, convertidos hoy en refugio de incontables insectos que se mueven de un lado a otro de un modo tan desagradable que nadie se molesta ya en mirarlos; el otro rebosa de libros chinos olvidados desde que aquel que los atesoro abandono este mundo. Cuando la soledad amenaza con abrumarme, saco uno o dos libros para ojearlos; pero mis sirvientas se reunen a mis espaldas para murmurar:
-¿Que clase de mujer lee libros chinos? ¡Ahi esta la causa de sus desgracias! -repiten- Antes ni siquiera estaba bien visto leer los sutras.
"Si", quisiera replicarles, "¡pero no he conocido nunca a nadie que viviera mas años por creer en tantas supersticiones como vosotras!" De todos modos, seria desconsiderado por mi parte, pues hay algo de verdad en lo que dicen.  "
(La Murasaki)
"Pleasing things: finding a large number of tales that one has not read before. Or acquiring the second volume of a tale whose first volume one has enjoyed. But often it is a disappointment.
  64. Surprising and Distressing Things
While one is cleaning a decorative comb, something catches in the teeth and the comb breaks.
A carriage overturns. One would have imagined that such a solid, bulky object would remain forever on its wheels. It all seems like a dream -- astonishing and senseless.
A child or grown-up blurts out something that is bound to make people uncomfortable.
All night long one has been waiting for a man who one thought was sure to arrive. At dawn, just when one has forgotten about him for a moment and dozed off, a crow caws loudly. One wakes up with a start and sees that it is daytime -- most astonishing.
One of the bowmen in an archery contest stands trembling for a long time before shooting; when finally he does release his arrow, it goes in the wrong direction.” 
(Sei Shonagon)

 "This is the way the world ends 
This is the way the world ends 
This is the way the world ends 
Not with a bang but a whimper."
(Eliot) 

"Y los seguí: los vi caminar a paso ligero por Bucareli hasta Reforma y luego los vi cruzar Reforma sin esperar la luz verde, ambos con el pelo largo y arremolinado porque a esa hora por Reforma corre el viento nocturno que le sobra a la noche, la avenida Reforma se transforma en un tubo transparente, en un pulmón de forma cuneiforme por donde pasan las exhalaciones imaginarias de la ciudad, y luego empezamos a caminar por la avenida Guerrero, ellos un poco más despacio que antes, yo un poco más deprimida que antes, la Guerrero, a esa hora, se parece sobre todas las cosas a un cementerio, pero no a un cementerio de 1974, ni a un cementerio de 1968, ni a un cementerio de 1975, sino a un cementerio de 2666, un cementerio olvidado debajo de un párpado muerto o nonato, las acuosidades desapasionadas de un ojo que por querer olvidar algo ha terminado por olvidarlo todo."
(Bolaño)

"Tomorrow, and tomorrow, and tomorrow,
Creeps in this petty pace from day to day,
To the last syllable of recorded time;
And all our yesterdays have lighted fools
The way to dusty death. Out, out, brief candle!
Life's but a walking shadow, a poor player
That struts and frets his hour upon the stage,
And then is heard no more. It is a tale
Told by an idiot, full of sound and fury,
Signifying nothing. "


"Tired with all these, for restful death I cry,
As to behold desert a beggar born,
And needy nothing trimm'd in jollity,
And purest faith unhappily forsworn,
And gilded honour shamefully misplaced,
And maiden virtue rudely strumpeted,
And right perfection wrongfully disgraced,
And strength by limping sway disabled
And art made tongue-tied by authority,
And folly, doctor-like, controlling skill,
And simple truth miscalled simplicity,
And captive good attending captain ill:
   Tired with all these, from these would I be gone,
   Save that, to die, I leave my love alone."

 (Bardolatría perezosa de merda)

"They fuck you up, your mum and dad.   
    They may not mean to, but they do.   
They fill you with the faults they had
    And add some extra, just for you.

But they were fucked up in their turn
    By fools in old-style hats and coats,   
Who half the time were soppy-stern
    And half at one another’s throats.

Man hands on misery to man.
    It deepens like a coastal shelf.
Get out as early as you can,
    And don’t have any kids yourself."
-Philip Larkin
“What transforms this world is — knowledge. Do you see what I mean? Nothing else can change anything in this world. Knowledge alone is capable of transforming the world, while at the same time leaving it exactly as it is. When you look at the world with knowledge, you realize that things are unchangeable and at the same time are constantly being transformed.
  
Other people must be destroyed. In order that I might truly face the sun, the world itself must be destroyed... 
What I wanted was to die among strangers, untroubled, beneath a cloudless sky. And yet my desire differed from the sentiments of that ancient Greek who wanted to die under the brilliant sun. What I wanted was some natural, spontaneous suicide. I wanted a death like that of a fox, not yet well versed in cunning, that walks carelessly along a mountain path and is shot by a hunter because of its own stupidity… ”  
(Mishima)

"Hold your tongue; you won't understand anything. If there is no God, then I am God.

If Stavrogin has faith, he does not believe that he has faith. If he hasn't faith, he does not believe that he hasn't."
(DostoDostoDosto)
 " See, see where Christ's blood streams in the firmament!
One drop would save my soul, half a drop: ah my Christ —
Ah, rend not my heart for naming of my Christ;
Yet will I call on him — O spare me, Lucifer!
Where is it now? 'Tis gone: and see where God
Stretcheth out his arm, and bends his ireful brows!
Mountains and hills, come, come and fall on me,
And hide me from the heavy wrath of God."

"Hell hath no limits, nor is circumscrib'd in one self place; but where we are is hell,
And where hell is, there must we ever be"

"Thou hast committed 
Fornication: but that was in another country
And besides, the wench is dead. "
 (Marlowe + AntiMarlowe)

"Stand not by me, but stand under me, whoever you are that will now help Stubb; for Stubb, too, sticks here. I grin at thee, thou grinning whale! Who ever helped Stubb, or kept Stubb awake, but Stubb's own unwinking eye? And now poor Stubb goes to bed upon a mattrass that is all too soft; would it were stuffed with brushwood! I grin at thee, thou grinning whale! Look ye, sun, moon, and stars! I call ye assassins of as good a fellow as ever spouted up his ghost. For all that, I would yet ring glasses with ye, would ye but hand the cup! Oh, oh! oh, oh! thou grinning whale, but there'll be plenty of gulping soon! Why fly ye not, O Ahab! For me, off shoes and jacket to it; let Stubb die in his drawers! A most mouldy and over salted death, though; - cherries! cherries! cherries! Oh, Flask, for one red cherry ere we die!

Whenever I find myself growing grim about the mouth; whenever it is a damp, drizzly November in my soul; whenever I find myself involuntarily pausing before coffin warehouses, and bringing up the rear of every funeral I meet; and especially whenever my hypos get such an upper hand of me, that it requires a strong moral principle to prevent me from deliberately stepping into the street, and methodically knocking people's hats off - then, I account it high time to get to sea as soon as I can. 


I would prefer not to."
(Melville)


"And I beheld when he had opened the sixth seal, and, lo, there was a great earthquake; and the sun became black as sackcloth of hair, and the moon became as blood;"
(Revelation 6:12)


"I'm nobody! Who are you?
Are you nobody, too?
Then there's a pair of us -- don't tell!
They'd advertise -- you know!

How dreary to be somebody!
How public like a frog
To tell one's name the livelong day
To an admiring bog!"
(Dickinson)
 
"The man bent over his guitar,
A shearsman of sorts. The day was green.

They said, "You have a blue guitar,
You do not play things as they are."

The man replied, "Things as they are 
Are changed upon the blue guitar."

And they said then, "But play, you must,
A tune beyond us, yet ourselves,

A tune upon the blue guitar
Of things exactly as they are." 
(Wallace Stevens)
 
"Go where those others went to the dark boundary   
for the golden fleece of nothingness your last prize

go upright among those who are on their knees
among those with their backs turned and those toppled in the dust

you were saved not in order to live
you have little time you must give testimony

be courageous when the mind deceives you be courageous   
in the final account only this is important

and let your helpless Anger be like the sea
whenever you hear the voice of the insulted and beaten

let your sister Scorn not leave you
for the informers executioners cowards—they will win
they will go to your funeral and with relief will throw a lump of earth   
the woodborer will write your smoothed-over biography

and do not forgive truly it is not in your power   
to forgive in the name of those betrayed at dawn

beware however of unnecessary pride
keep looking at your clown’s face in the mirror   
repeat: I was called—weren’t there better ones than I

beware of dryness of heart love the morning spring   
the bird with an unknown name the winter oak

light on a wall the splendour of the sky   
they don’t need your warm breath
they are there to say: no one will console you

be vigilant—when the light on the mountains gives the sign—arise and go   
as long as blood turns in the breast your dark star

repeat old incantations of humanity fables and legends   
because this is how you will attain the good you will not attain   
repeat great words repeat them stubbornly
like those crossing the desert who perished in the sand

and they will reward you with what they have at hand   
with the whip of laughter with murder on a garbage heap

go because only in this way will you be admitted to the company of cold skulls
to the company of your ancestors: Gilgamesh Hector Roland
the defenders of the kingdom without limit and the city of ashes

Be faithful Go"
-Herbert
 


"There must have been a moment, at the beginning, were we could have said -- no. But somehow we missed it.  

We're actors — we're the opposite of people!

Rosencrantz: I don't believe in it anyway.
Guildenstern: What?
Rosencrantz: England.
Guildenstern: Just a conspiracy of cartographers, then?


Rosencrantz: We might as well be dead. Do you think death could possibly be a boat?
Guildenstern: No, no, no... Death is...not. Death isn't. You take my meaning. Death is the ultimate negative. Not-being. You can't not-be on a boat.
Rosencrantz: I've frequently not been on boats.
Guildenstern: No, no, no--what you've been is not on boats.


Life in a box is better than no life at all, I expect. You'd have a chance at least. You could lie there thinking: Well, at least I'm not dead."
(Stoppard)

"Estragon: We always find something, eh Didi, to give us the impression we exist?
Vladimir: Yes, yes, we're magicians.

Let us do something, while we have the chance! It is not every day that we are needed. Not indeed that we personally are needed. Others would meet the case equally well, if not better. To all mankind they were addressed, those cries for help still ringing in our ears! But at this place, at this moment of time, all mankind is us, whether we like it or not. Let us make the most of it, before it is too late! Let us represent worthily for one the foul brood to which a cruel fate consigned us! What do you say? It is true that when with folded arms we weigh the pros and cons we are no less a credit to our species. The tiger bounds to the help of his congeners without the least reflexion, or else he slinks away into the depths of the thickets. But that is not the question. What are we doing here, that is the question. And we are blessed in this, that we happen to know the answer. Yes, in the immense confusion one thing alone is clear. We are waiting for Godot to come --

Nothing happens. Nobody comes, nobody goes. It's awful."
 (Beckett)

"It is sometimes an appropriate response to reality to go insane.

My schedule for today lists a six-hour self-accusatory depression.

No single thing abides; and all things are fucked up

There is a line somewhere in Wozzeck that translates out to, roughly, 'The world is awful.' Yes, I said to myself as I shot across the Bay Bridge not giving a fuck how fast I drove, that sums it up. That is high art: 'The world is awful.' That says it all. This is what we pay composers and painters and the great writers to do: tell us this; from figuring this out, they earn a living. What a masterful, incisive insight. What penetrating intelligence. A rat in a drain ditch could tell you the same thing, were it able to talk. If rats could talk, I'd do anything they said."
(Philip K. Dick)

"Here was the secret of happiness, about which philosophers had disputed for so many ages, at once discovered; happiness might now be bought for a penny, and carried in the waistcoat-pocket; portable ecstasies might be had corked up in a pint-bottle; and peace of mind could be sent down by the mail.

If once a man indulges himself in murder, very soon he comes to think little of robbing; and from robbing he comes next to drinking and Sabbath-breaking, and from that to incivility and procrastination. Once begun upon this downward path, you never know where you are to stop. Many a man has dated his ruin from some murder or other that perhaps he thought little of at the time.

 It is remarkable, however, that at the very lowest point of Kant's depression, when he became perfectly incapable of conversing with any rational meaning on the ordinary affairs of life, he was still able to answer correctly and distinctly, in a degree that was perfectly astonishing, upon any question of philosophy or of science, especially of physical geography, [Footnote: Physical Geography, in opposition to Political.] chemistry, or natural history. He talked satisfactorily, in his very worst state, of the gases, and stated very accurately different propositions of Kepler’s, especially the law of the planetary motions. And I remember in particular, that upon the very last Monday of his life, when the extremity of his weakness moved a circle of his friends to tears, and he sat amongst us insensible to all we could say to him, cowering down, or rather I might say collapsing into a shapeless heap upon his chair, deaf, blind, torpid, motionless,—even then I whispered to the others that I would engage that Kant should take his part in conversation with propriety and animation. This they found it difficult to believe. Upon which I drew close to his ear, and put a question to him about the Moors of Barbary. To the surprise of everybody but myself, he immediately gave us a summary account of their habits and customs; and told us by the way, that in the word Algiers, the g ought to be pronounced hard (as in the English word gear).

the tyranny of the human face” 
(de Quincey)

martes, 27 de mayo de 2014

La puerta, serrín.

Se cierra una puerta y se abre otra. Se haga lo que se haga, las casas siempre están abiertas. La solución del agujero es el error del restante, y algo más. La falsa estabilidad del suelo de una casa sin techo; donde el techo, sin estar, está al indicar, señalar, que no hay nada, directa o indirectamente accesible, encima de sí, es decir, de lo que no está. La ventana, cerrada sobre sí, la cerrazón de lo que abre, la ventana, tercer ojo, cíclope magullado, muñeca raspada, tercer ojo. La ventana, sobre sí, la ventana, abriendo porque se cierra, encierra, en sí, sobre sí. La puerta, no-descriptible, agujero y serrín, boca, orificio, excrementos, serrín. La puerta, serrín.

lunes, 12 de mayo de 2014

(Un modesto) Plan para la mejora de la educación.

    - Eh, sí, he de admitir...No, no lo esperábamos, y probablemente...Sí, sí, por supuesto, tienes razón, avisa a...Sí, el más caro, uhm, intenta...No, si lo paras ahora entonces...No, no, claro que lo sentimos, lo sentimos muchísimo, pero tampoco...No, no, es cierto, pero si lo decimos será peor...No, no, tampoco silencio, no, eso...No, les estaríamos dando banda ancha, sabes, uhm, no podemos...No, pero, no, de dónde...Cálmate, por qué...No, yo, nosotros no...
   Miradas cómplices y asustadas. Silencio, murmullos de espaldas, ojos bajos, medias sonrisas, ojos rojos, bocas bajas. Mejillas sonrosadas, papadas ocultas, almidón planchado. Negro sobre blanco sobre negro sobre blanco. Letanía caótico-inexcrutable. Altura, cierta tendencia a la obsesidad, camisas limpias, un par de zapatillas de deporte. Signo sobre la puerta atravesado por la palabra "director" en mayúsculas y color negro y preguntas por su presencia en ambos lados. "Es, es que necesita, a veces se distrae un poco y necesita acordarse."
   - No, no, que dices de la...No, no, por dios, diles todo lo que...Sí, sí, muy compungido, muy triste, pero...No, ya te he dicho, no, nada de melodramas, por dios, nada de...No, lo que quería decir, no, estamos, pero no hay que...No, claro, es terrible, pero, claro, nosotros...No, no pretendo...Sí, sí, eso está...Sí, sí, pero lo que...No, no, lo que, quieres decir que, sí...Sí, sí...
   Ronquidos rojos, ojos ocultos, almidones cómplices. "Ya sabes, manos flotando y buscando brazos y no encuentran nada, imagínate el caos, ojos en pies y pies con codos, es maravilloso." Sudor, claustrofobia, desacondicionamiento.
   - Y, y qué, se supone que...Sí, claro, no me cabe duda, señor...Sí, sí, totalmente en serio, sí, sin duda, el himno a los caídos...Cómo que no, la puta constitución entera, sí señor, o qué, tan reaccionario es usted...Sí, sí, lo sé, dolor estoico, nada de ayes ni de...Sí, sí, todo muy claro, fracaso personal, sí, toda la culpa nuestra, absoluta honestidad, muy compungido, sí...Lo lamentamos mucho, sí, sin darnos cuenta, gritos de ayuda, el drama, sí, sin drama, la comedia de la adolescencia, ¿cómo? ¿Comedia tampoco le vale? Pues no sé lo que prefiere...Oh, pasen, sí, dos con pepperoni, sí, disculpen, estaba organizando la comida escolar, sí, ¿y ustedes son?, oh, los padres, sí, muy compungidos, su hijo era un diamante en bruto, pero ya se sabe, diamantes de sangre, y no es diamante todo lo que reluce, ¿no?, y la sangre ensucia los diamantes que es una burrada, ¿alguna vez ha oído usted hablar de un producto que limpie las manchas de sangre?, pero no, nada de preocuparse, el pantalón está que es una maravilla, el problema es él, sabe, el funeral, nuestro excelentísimo director busca el máximo respeto y el máximo decoro para éste pequeño héroe víctima de la patria y de los tiempos modernos, sí, máximo, flores, fanfarrias, pintalabios, todo allí, aseguradoras de capa caída y cámaras con velos oscuros, por eso no tienen que preocuparse, todo...
   - ¡Caos! ¡Caos! Caos se convierte en tierra, tierra da a la luz al cielo, a la noche, la noche sustituye al cielo durante la mitad del día, ¿se da cuenta? Yo no, yo no tengo ni puta idea, francamente, y después de todo ésto ya no estoy demasiado seguro, no me interrumpas, estás pensando en interrumpirme, yo lo que digo es que la cosa no es tan fácil, sabe, es, ¡plaf, plaf!, siempre nos habla de los miembros flotantes de Empédocles perdidos buscando las partes en las que a las que corresponden y no encontrándolas jamás, monstruos de la naturaleza creados por un pequeño, pequeño error de cálculo, sabes, un poco de todo, un test con resultados equivocados, un interés mal dirigido, lo que en el gremio ése suyo llaman déficit de personalidad, no, o depresión, o obsesión-compulsión, todos esos nombres tan estimulantes para querer decir que el puto crío no se adapta a las mierdas que le soltamos, no, no, no diga nada, usted es un buen chaval, hizo lo que pudo, y mi deseo de estrangularle ahora mismo es totalmente irracional y probablemente derivado de mis terribles y enterradas tendencias antisociales, quizás borderline, sabe usted, una vez me diagnosticaron borderline, me hizo tanta gracia que siempre que veía a mi psiquiatra le mordía la mano hasta que interpuso una demanda por acoso sexual, menuda paranoia, sabe, si yo sólo le mordía la mano, única y estrictamente la mano, una broma entre amigos, sabe, claro que contrato a otro psiquiatra y fwosh, ni tres días, resulta que tengo tantos trastornos que el juez ni se anima a leerlos todos, sí señor, en otra ocasión me diagnosticaron que era antisocial y ahí ya me limitaba a romper todo lo que veía en la oficina, era fantástico, el tío me miraba y tomaba notas, y asentía y sonreía como si lo comprendiera todo y lo tuviera todo planeado, verdad, ¿le gusta hacer eso, eh? ¿asentir y sonreír, dar seguridad, tenerlo todo planeado, eh? ¿lo hizo quizás con éste pobre crío, eh, asintió y sonrió y le dijo que lo entendía y que todo iría bien?, sabe, los miembros flotando unos sobre otros, y de pronto, ¡crash!, ya no se vuelven a unir, ¿eso es una psicosis, o algo así? No estoy muy familiarizado con su terminología, no estoy muy familiarizado con ninguna, oh, pero no se asuste, disculpe si, no, le he desordenado el traje, no, no, me hago cargo, démelo ahora mismo y mañana se lo traigo planchado, no se preocupe por nada, todo arreglado en...
  - Los jóvenes de ho-
  - Puto crío, y sí, pobre chico, pero puto crío, por llamar la atención se lo digo, que vale, que es culpa de los padres seguro, que es culpa de los compañeros seguro, y a lo mejor hasta nosotros también un poco, no se lo niego, acepto mi parte de culpa, ve usted, pero el crío ése va y, cómo coño íbamos a hacer nada si el chico no quería que se hiciera nada, en serio, y yo le voy un día y le digo que qué coño y él se queda mirando al suelo y ni responde, sabe, un mierdica, penoso pero cierto, que si culpa nuestra vale pero a ver de quién es culpa que sea culpa nuestra, si no fuera por él siendo él no habría sido culpa nuestra, entiende, claro que no digo que seamos víctimas, joder, cómo se atreve, estoy aquí desnudándole mi puto corazón y usted me trata como a un, una suerte de mostruo insensible, el crío es digno de toda nuestra pena y compasión pero de ahí a decir, a implicar que él no tiene la culpa hay una distancia muy larga, sabe, el crío tuvo muchas oportunidades, yo mismo le di algunas, cuando fui y le pregunte que qué coño, pero nada, no quería, se quedaba mirando al suelo, y es que, con ésto de los psicólogos sólo se empeora todo, sabe ellos les escuchan y sonríen y les dan jueguecitos mentales para cambiar hábitos y costumbres y todas esas gilipolleces y al final el carácter ni se lo toca, no se le ayuda, se le confirma en su estupidez, sabe, yo pienso mucho en estas cosas, quizás estupidez fuera una palabra excesiva, pero, se le confirma en su, en su forma de ser, sabe, ya le digo que yo pienso mucho, no por nada soy profesor, sabe, tengo muchos alumnos y trato con muchos y yo veo y entiendo muchas cosas, sí, como le digo, muchas cosas, y le juro que todo es una mezcla y que el crío no quería, y qué íbamos a hacer si no quería, claro que deberíamos haber hecho más, sí, vale, pero de ahí a adivinar, qué íbamos a hacer si vamos y le preguntamos y se queda mirando al suelo sin decir nada como un, como una especie de fantasma papanatas, joder, la verdad es que pobre hijo de puta, pero éso, no, no, éso no, no quería, no, no, no quería implicar, no, que el chico es, sí, el chico, no es hijo de nada, no, es hijo, ciudadanos honrados y respetables que tienen también culpa y son sinceros y toda esa cantinela, ya sabe...
  - Me recuerda a, sabe, la diferencia, siendo, la diferencia origina éstas cosas, la gente, la diferencia es una especie de estigma, sabe, la gente...Yo...La...La diferencia es como...Como una cicatriz que...Que te...Ya me entiende, es como...Un tumor en...¿En el ojo?, por...Sí, vale, en, en el ojo entonces, no, no tengo nada, nada en contra, no, pero...Sí, ser...Es la diferencia, yo, la llev, se lleva como, como algo, algo raro y...Bueno, rara es, claro, por eso, por eso es diferencia, sabe, es, la diferencia hace la diferencia, esto...La diferencia, todos la, sí, todos, pero, la diferencia como diferencia es distinta a la, a la diferencia como, como diferenciación, sabe, la, la diferencia como diferencia es como, lo dicho, como, como un tumor que, que uno debe...Sí, que, no hay cirugías para la diferencia como diferencia, sabe, no, no las hay, y el chico, él...Sí, diferencia, él, diferencia como diferencia, era, no era como las, las diferencias normales, las diferencias no diferentes, no, era, era diferencia-diferencia, diferencia metafísica, sabe, sí, metafísica, es...Sí, no, yo no, no tengo intención de, no, no estoy...No, no quiero, no quiero dar un, no, el, sí, la diferencia es...Pero, no, no, él, él era un pobre, él, pobre crío, no, sí, todos de acuerdo con eso verdad, no, pero, la...No, no pretendo, no, no era, autómatas de qué, la diferencia no es...Cómo que es otra forma de, no, no es, no quería decir eso, yo, los de la diferencia no somo, son todos igua...Pero la diferencia es una marca, sí, eso veo que lo ha cogido, sí, no, no quería decir, no, sé que usted me entiende bien, sí, sé que lo comprende y que lo hace para, para entender mejor, con toda la buena intención del mundo, sí, eh, sí, subrayo, "toda", sí, lo, sí, muy de acuerdo, mucha razón, sí...No, pero, no hay, no hay semejanza entre la diferencia, que es lo que...Que cómo se diferen...No, pero, usted, ésto son, son sofismas, no, usted me está...No, lo mío no, o, en mi cabeza...Pero no, hay mucha distancia entre...No, no tanto, no nos pongamos poéticos, pero, lo que digo y lo que pien...No, yo nunca, no, yo no me creo...No, yo no...

viernes, 14 de marzo de 2014

Circunloquios sobre el pesimismo.

Pesimismo. Palabra. Significado. La RAE dirá algo, seguramente. Algún filósofo tirado por ahí dirá otra cosa. Contratad a alguno. Que os lo defina. Dialéctica del pesimismo. Esencia del pesimismo. Existencia del pesimismo. Llenaos, aseguraos, tranquilizaos. El pesimismo está ahí, quizás incluso dentro, pero no del todo dentro. El pesimismo es una cosa definida y reductible, ¿no? Sí señor. Es un polígono, con suficientes lados para no tener vértices, como hecho de velcro. Se pega a las cosas como una lapa pero siempre externo, ajeno, invasor. En palabras de Dodds, o de los griegos de Dodds, es un dáimon; es una cosa que viene de fuera y que toma el control por nosotros o por las cosas mientras el Qué invadido se ve reducido al papel de espectador y pierde completamente el control.
¿Significa ésto que ya está en Homero? Quizá. Prefiero no meterme en esos líos. Hesíodo es más sospechoso. Con él, toda la mitología griega. Quizás todas las mitologías. El hombre abajo; el dios arriba; el destino encima; todo en su lugar, y si trata de cambiar, toca ser Prometeo o Hiperión o Satán o Syd Barrett. Un fracaso controlado por la dialéctica neurosis - esquizofrenia (No usados en su sentido médico, claro; aquí la neurosis es la obsesión entendida como fuerza conservadora, que mantiene y desarrolla los lenguajes y valores de cada cultura; y la esquizofrenia como fuerza destructora, antisocial, estilo thanatos freudiano, que aparta y despedaza y al mismo tiempo aísla al huraño agresivo insocial enfermo que, como diría Philip K. Dick, "sólo es capaz de ver las cosas bajo el signo de la eternidad", o "sólo es capaz de ver una de las direcciones del tiempo"). ¿Quizás por eso fue Momo expulsado del Olimpo, mientras que Dioniso no? Prometeo, el orgullo constructor, la rebelión del genio; Dioniso, la locura controlada, la explosión siempre interna; Momo, el tipo raro, la explosión destructora, el ataque gratuito, el dios que se quita la máscara. Y quizás me digáis: ¿De qué coño estás hablando? ¿Por qué estás hablando de mitología en una reflexión sobre el pesimismo? A lo que yo, un poco escéptico sobre las ideas Schlegelianas del mito como base y origen del lenguaje (No lo suficiente como para permitirme no mencionarlas), responderé: Porque es divertido. Porque facilita mi comprensión. Porque permite un curioso grado de comunión. Porque saca a la luz el estrato irracional y cambiante de las ideas fijas, por tanto muertas (Artaud).
¡Fuera todo ésto! El primero del que podemos afirmar sin lugar a dudas que fue uno de los grandes pesimistas seguramente sea Heráclito, pronto seguido por ese escéptico corrosivo y radical que fue Platón y por ese hombre desesperadamente lógico que fue Aristóteles.
¿Qué decir? Heráclito despreciaba, con toda su alma. ¿Y qué despreciaba? Todo, probablemente. Sería absurdo explicar su doctrina, pero su actitud ante su auditorio siempre era altiva, despreciativa; y quizás podríamos afirmar lo mismo sobre su actitud hacia la humanidad. Pero no nos perdamos sobre un autor que no entendemos.
Apolo. Apolo, más terrible que Dioniso, más doloroso que la disociación. Apolo, el enigma; Apolo, la esfinge; Apolo, el minotauro. Apolo, la obsesión; Apolo, la realidad perseguida con un hilo perdido. Apolo, el oráculo. Apolo, el sabio. Apolo, el de Lacoste. Sí, le llevo la contraria a Nietzsche: Creo que Apolo no es una fuerza unitaria y formadora, sino, al contrario, el máximo error en el orden de Zeus, el mayor agujero, el ser al mismo tiempo necesario y autodestructivo. El ermitaño loco que sabe demasiado. El más tramposo: El incomprensible que finge no serlo, el engañador que muestra siempre signos de una posible solución. El enigma sobre el cuál no hay ni respuesta ni pregunta, por acortar. Y, por supuesto, el padre de la filosofía.
¡Platón! Qué fracaso ha sido. Platón, el eterno malentendido. Platón, el padre múltiple, el monstruo de veintiún rostros; ¿quién puede afirmar con toda sinceridad que comprende a Platón? ¿Quién puede afirmar con seguridad que la misteriosa teoría que algunos han sacado de sus escritos se correspondía en algo con los pensamientos de alguien capaz de llevarse la contraria una y otra y otra y otra vez? ¿Es Platón Sócrates, o es Sócrates Sócrates? Su escepticismo, su acidez, su ironía, su ataque a la apariencia, su desconfianza casi sistemática; la ironía socrática, ilustrada, partera, la que trata de engañar a Apolo jugando dentro de sus propias reglas. El padre del decepcionante pesimismo barroco (¡vanidad de vanidades! ¡el hombre, un bruto, una bestia! ¡el vulgo! ¡la maldad del poder!) y quizás, con toda la debida distancia, el padrastro de la ironía romántica.
Aristóteles, Apolo redivivo. Figura curiosa, de una contradicción más neurótica que la platónica. Más sufrido, menos zenoniano (¡NO!, parafraseo a Colli en cuanto a la esencia de toda la filosofía de Zenón, su esencia es el puro y simple ¡NO!, la negación dialéctica de todo lo que puede ser negado (que es, aproximadamente, todo)). Más adentrado, más penetrado por el que hoy llamaríamos principio de realidad, más alejado del mito, más construído, más estructurado, menos irónico y autodestructivo; podríamos incluso, con todo el miedo debido al absurdo de ésta comparación, proclamarle el primer ilustrado en sentido dieciochesco. ¡Hombre universal, sin duda! ¡La obsesión con introducir a Apolo en una posición clara bajo el reinado de Zeus, con el irónico resultado de la intrusión de su lado bromista, mómico, sobre toda forma de orden! Genealogía de un fracaso, quizás. Horror, caos, el monstruo de la cultura occidental (Atrevido sería hablar sobre otras, aunque la actitud zen, la aceptación y sumersión en el absurdo, el enigma del enigma sin enigma, me parece una respuesta fascinante).
Estoicismo: Rendición. Apolo, Dioniso, Momo; los que sean. Que todos entren, pero, por Zeus, ¡qué ordenado está todo! Aunque el orden sea incomprensible. Aunque el orden pueda destruírnos de un plumazo. No más Prometeo, eso sí; no hay ningún orden debajo del orden, así que todo ataque directo a éste sólo puede acabar planeando sobre la nada. Y entonces todos los horrores que nuestro querido relámpago vigila quedan libres. ¡Leed el mito de Pandora! ¡Y ved el final de la escuela de Platón, convertida en la cueva del escepticismo más ácido de todo el helenismo!
El Medioevo. ¿Sigues ahí? Bien. Ya he mencionado el pesimismo barroco, y no es radicalmente distinto. Condenación, sospecha, "existe un orden mas no se cumple y por eso las cosas no funcionan"; búsqueda del arreglo, de la mejora, de la educación moral. Medievo y Edad Moderna, seguramente; el pesimismo de un Hayy ibn Yaqẓān, de un Descartes o de un Gracián. Pesimismo de élite, diríamos con retintín; pesimismo de torre de marfil, pesimismo de lejanía, pesimismo casi aterradoramente moral. Pesimismo reformador, incluso cuando no busca una reforma.
Reforma, reforma. ¡Ilustración! La ironía ilustrada, el pesimismo ilustrado; Voltaire, Diderot, nombres y nombres flotando y siendo curiosamente barrocos. ¿Principio de ordenación? La razón por encima, luego el sentimiento, luego lo que sea, pero el dogma siempre por debajo, por debajo del todo. Prometeo y Apolo son los héroes; a Momo y a Dioniso hay que temerlos, aunque quizás se pueda utilizar a Momo, con cuidado, mucho cuidado, convirtiéndolo en sinónimo del ingenio volteriano. Diderot ya presenta una propensión a la destrucción que no me parece del todo abarcable; su actitud no es muy distinta a la del escepticismo platónico, y hasta parece adelantarse un poco al Romanticismo con obras como El sobrino de Rameau. De todas formas, es mi ilustrado favorito, y uno de los pensadores a los que más fervientemente respeto, así que no puedo ser muy objetivo sobre él.
Y, mientras tanto, la novela gótica. El "lento deslizamiento hacia la tragedia". La búsqueda de imágenes, de una representación nueva del horror; Walpole, Cazzotte, Shelley, junto con la curiosísima y esquizofrénica figura del Vathek del, hm, excéntrico William Beckford. ¿Tiene sentido volver a mencionar a Dioniso? Pues acabo de hacerlo. Reentrada de Dioniso, nueva forma de representación de la disociación, de los horrores del fatum. Prometeo se desencadena un poquito, normalmente escondido en las figuras más malvadas de lo gótico, como el Zastrozzi de Bysshe Shelley.
Pam, pam, romanticismo. En parte "pam, pam" es quizás la mejor definición del movimiento. No me creo que nadie haya llegado a comprender totalmente los orígenes y componentes de éste extraño movimiento. Por el amor de Apolo, parece que hay una especie de gigantesca brecha entre el barroco/ilustración del siglo XVIII y el Romanticismo del temprano XIX. La aparición de la ironía romántica, quizás la máxima expresión del pesimismo, de la desesperación, de la oposición contradictoria a todo componente de la realidad. La realidad insuficiente. La realidad incomprensible. La realidad, horrible por sí misma. La reentrada triunfal de todos los dioses expulsados, el despertar de los dioses dormidos. Byron es Prometeo; Hoffman es Dioniso; Jean Paul es Momo; Hölderlin es Apolo. Y todos son todos ellos al mismo tiempo. Y la realidad se presenta en una luz totalmente distinta, en una sombra de cantos duros y poco menos que físicos. Y el pesimismo ya no es tanto algo externo como algo interno y esencial, una característica que no sólo impregna sino que define toda la realidad y todas las relaciones en ella. Y el recurso último, la fantasía, la teología blakiana, las delicias de la dialéctica, la suma de contradicciones, la amistad de la oposición: Todo ésto sólo sirve hasta cierto punto. Creo que no es imposible que la que quizás fuera la época más fecunda de la literatura occidental se deba a la interacción entre resistencias. Una dialéctica contrita y desesperada gritada a todos los cielos (Hölderlin y el Hiperión; "nos habríamos saltado siglo y medio si Marx hubiera leído el Hiperión", decía creo que Thomas Mann. La vigilia dolorida y excesiva de Von Kleist. El carnavalismo controlado de Hoffman. Etcétera).
A partir de ahí, nada fue exactamente lo mismo. Da la impresión de que el Romanticismo es algo que estuvo siempre de alguna forma enterrado. Estoy idolatrando demasiado a algo que probablemente ya estaba totalmente formado con Shakespeare y quizás incluso con Marlowe, pero adoro esas décadas.
El realismo que nunca fue.
El naturalismo que nunca se tuvo claro lo que fue.
El delirio polimórfico del juego vanguardista.
La herida supurante que parece haber en las profundidades del siglo XX.
¿Qué implica todo ésto?
Quizás nada en particular. La paranoia es una flor en el cerebro, una de mis citas preferidas, de Jonathan Lethem. Quizás el pesimismo sea una forma de captar la realidad, quizás sea una forma de resistencia, quizás sea una interacción entre la realidad y el orden, quizás sea una chispa, un choque, una búsqueda desesperada. El siglo XX es complicado como él sólo, y a ver el XXI. Más incluso que el XIX, que ya le vale. Más incluso que los anteriores, que ya les vale. Vuelve todo, entra todo, todo reclama su lugar. Cosas nuevas y cosas viejas. De los dioses griegos a la mitología punk. Dios como dominátrix, en la cima del cielo swedenborgiano; la sociedad como conjunto sadomasoquista, unida por un erotismo que mezcla sus formas sanas con sus formas "enfermas". Tantas cosas que vuelven que a ver cómo sabemos las que son nuevas y las que no. El pesimismo como forma generalizada, en una forma distinta; el pesimismo como forma de vida, quizá, desprovisto de adjetivos, sea heroico posmoderno comatoso barroco cualquier cosa.
No hay conclusión, claro. Ya lo he dicho; son circunloquios. La complejidad de las cosas me provoca úlceras, pero no lo querría de otra forma. La ventaja que tiene Apolo es que es jodidamente divertido. Más que Dioniso, pero shhhh. Más que Prometeo, más incluso que Momo. La paranoia, ya se ve; la paranoia en cuanto que fuerza dominante, mayor arma tanto del pesimismo como contra el pesimismo.
¿Y qué más?
Pues que, si el pesimismo es un dáimon, seguramente la noción de dáimon ya no tenga ningún sentido.
El colapso de la metanarrativa. Quizás la metanarrativa fuera un dáimon, otra especie de autoimposición ni exactamente interna ni exactamente externa, un virus tomando el control de los mareos de la historia. Ni nos hemos librado ni no nos hemos librado. Pero somos bastante conscientes de que hay, como, algo ahí. O quizás no. No lo sé, hablo como si supiera mucho sobre ésto, pero mis contactos son controlados y escasos y casi puramente literarizados.
Maldita sea, me voy a corear a Zenón un rato y gritar que NO a absolutamente todo.
Le echo la culpa a William Gaddis, por darme ganas de poner una especie de orden enfermo a mis ideas, aunque fuera de escasa duración. Discursos hechos sobre nada y llenos de todo interconectado de forma que ya no es nada. Quizás haya que leerlos todos para entender, bueno, algo.
En el próximo programa, examinamos el concepto de quemar caras.

martes, 18 de febrero de 2014

Paranoia is a flower in the brain.

Paranoia is a flower in the brain.

Ciclo. Redondo. Concepto. Nuboso. Vacuo. Hipercoloro, hipercoloso. Okupa. Binario. Tamaño. Estético. Político. Psicológico. Irritófobo. Cosófobo. Antropófago. Retaguardias.

Egocentrismo -> Miseria Miseria -> Egocentrismo (¿Occidente?) Persimagen. Narciso/Eco. Conchacía. Avastedad. Desvenerabilidad. Risueñería. Autovacío -> Autollenado Autollenado -> Autovacío - Dotporkshit.

Schliessel - Kitsch - Fuck. Contra-. Isomeretricismo. Abuliacización. Sobremateria. Invece - Neanche. Frolihg - Fuck. 101.

Propiedesidad. Apublicidad. Metaesquizofrenia. Intelactalismo. Contravisación. Resterilización. Comexplicación.
ñtkjm.

won't, don't, shon't, din't, con't. Lont lolont lont. Lololololont. "I like hell. I can't wait to get back there. In fact I'm already running." "So they didn't look at each other and in fact they looked on an noting as if there was something marvellous and brilliant that could only be extracted by extreme and obsessive interest" "Muss es sein?" "Who has never killed an hour?" "Reading about topics on which I know all that can be known about and that won't tell me anything new without" "Fooly cooly? Fooly cuula, fooly kura?, fooly kura, kura kura kura, cula, kula, fooly kulo, fooly" "El barco ebrio" "firebred voices" "molloy and the plague" "novel about unwar" "it was so hush hush" "marlon brando is the key" "so he went wearing only a shirt and he was not a doll and he dared him to take a long shot now" "it's another caste, i tell you, it works in castes" "come buy this house" "hah! soy mafia!" "can't withstand stand with stand in standing and the cact" "there's the future looking back at us trying to make sense of the fiction we will have become " "and none of you does anything and all of you live in nothing and none of you are serious and none of you arent serious and i shall jump" "the diggestive process is catholic bullshit, I wanted to become an egg" "here it is you fuckers finally finally finally" "of murder considered as one of the fine arts" "anti-depressants and you are you are you?" "blitztophrenia" "ice'scold'prop" "in watermelon sugar the deeds were done and done again as my life is done in watermelon sugar" "stop start the stop" "worterbuch" "das worterbuch" "die worterbucher" "es ist ein worterbuch" "imontal" "cos rily ima psicho" "of those who consider themselves too intelligent for that" "menelaus, i was never in troy, i was never with paris, i was always here" "you dog-eating motherfucker" "the sky above was the color of television tuned to a dead channel" "i'm just for the fun of it" "you were the king of carrot flowers" "carrot flowers" "flowers" "lowers" "powers" "cowers" "menotmenotme"

V

sábado, 8 de febrero de 2014

Camus Boghart

Rain o'er me!
"Maldoblestar de la luz en la sombra, de la sombra en la luz." Camus, alias Boghart, carisma sin carisma, arroja su icónico cigarro a un lado de la carretera; el cigarro explota, provocando daños serios y una escena jodidamente imperdible digna de las peores películas de acción.
Primer plano a la cara de Camus. Absoluta frialdad; semisonrisa burlona. No se da la vuelta, y no parece darse cuenta del lío que acaba de provocar (los gendarmes ya están hartos de darle avisos, así que como si no pasara nada. un escritor tiene inmunidad diplomática, después de todo. ¿ironía atribuírle tal cosa al único que se quejó de que no castigaran a genet? quizás, pero genet era mejor escritor que él. ¿qué clase de argumento es éste? ninguno. dejad mi sátira en paz, coñe. imaginaos la cara muy decepcionada y enfadada de swift a vuestra espalda y move on, camarón.)
Los bulevárs no guardan ningún secreto para nuestro héroe, doblepensó Camus. No necesita mirar a ningún lado para saber por dónde va; un milagroso instinto de la orientación le dice en qué lugar de la ciudad se encuentra en cada momento (y, de paso, a qué lugar quiere ir, que suele ser un poco lo más difícil de decidir). Todo a su alrededor es muy francés, pero él es aún más francés que lo que le rodea. Puro arquetipo de afrancesamiento afrancesando las afrancesadas calles de Afranci-de-france. Trazos de policeman de cine absurdo, siente que su presencia es tan fuerte que las paredes se le quedan mirando y comentando "mira, ahí va camus" o "no está fumando" o "¿cuánto me pagas por su gabardina?". Camus se siente observado, y no le molesta, piensa Camus. A Camus no le importa demasiado lo que ocurre a su alrededor. Camus está demasiado ocupado fumando dentro de Camus y reflexionando sobre el horror vacui y el absurduus movens y la rebeldía anti-anti-anti-antibisocial para prestar atención a lo que ocurre a su alrededor. En todo caso, de vez en cuando, levanta la cabeza, observa a algún lugar en el espacio (sin contacto directo visual, sólo abstracto) y asiente, con aire distraído, como si lo que observara diera alguna segura confirmación a alguna de sus ideas más angulosas y complicadas.
Y detrás de él van muchas cosas, pero eso él no lo sabe. El antevenir deviene devenir en él, y no lo sabe. Brilla que te brilla, sin dejar su colilla, pasos perdidos y absorbidos por los hombres-topo de París. ¿Qué ocurre? Lo sucedendi. Camus, Camus, Alberto Magno Camus, absurdista y escritor profesional, no puede evitar una materialidad mucho más fuerte e ideal de lo que le gustaría. Y más de media década después un joven que no se afeita sentado en una silla de, no sé qué material es éste, pero cogéis lo que quiero decir, es bastante incómoda, escribe sobre él tonterías que seguramente le habrían ofendido con más que un poquito de razón. ¿Qué se puede decir? Culpa suya por no curarse en sano, como Lautréamont, y atreverse a ser cosa abierta y corpórea. Vergonya devría darle! Maldoblestar para él, el exitoso escritor fracasado, el icónico rebelde fantasma. Muchos Camus caminan por los chemins, y hasta el siglo XXX no aparecerá alguno distinto. De todas formas, los Célines presentan una curiosa tendencia a atacar a cualquier Camus que vean. Dado que los Camus son criaturas inherentemente pacíficas, a pesar de su considerable superioridad numérica, parece que los Célines irán gobernando una parte cada vez más grande de la ciudad. Perfecto ejemplo del sistema de la cadena alimenticia en toda su gloria, evitando una superpoblación que se encontraría con una subcolectivización de ideas inaprovechables. Un minuto de silencio y contemplación extática de la sabiduría naturohistórica, por favor.